PVO Alicia.
Estoy frente a la puerta de la mansión de los Coleman, intentando asimilar lo que ayer me ha pasado. Primero, me comprometen sin mi permiso con Nick Coleman, un hombre que no me cae, me odia y para colmo de males, me lo encuentro en el trabajo, babeando como un idiota por una rubia falsa que resulta, soy yo. Irónico, y como para darme el tiro de gracia, mi jefe me da una noticia que no imaginé. Miro hace como solo unas horas mi vida ha dado un vuelco total , y la sangre me hierve de nuevo.
Flashback.
_¡Lo quiero cortar en pedacitos y después botar sus restos al río!¡Sí! Eso haré.-Replico varias veces saliendo del Night Club molesta, tirando la puerta sin importarme que la rompa.
_Cálmate Alicia, casi me rompes la cara con la puerta.
Suspiro, tomo aire, relájate.
_¿Y como quieres que esté después de lo que dijo el Sr Marmota?
_Marota, su apellido es Marota Alicia.
_¡Pues lo que sea! Marmota, Marrompa, lo que sea, yo no voy a aceptar su estúpida subasta Katy. ¡No!
Camino rápido y levanto mi mano para tomar un taxi. Ya son más de la media noche y mi madre debe estar furiosa por haberme ido antes de la hora de trabajo.
_Escucha Alicia.Esto es algo que no puedes negarte. Todos los años hay esta subasta que se hace cuando se acerca el aniversario del Night Club, sabías que tú podrías ser la elegida este año así que no te quejes.
_¿Aniversario?¡Faltan dos malditos meses para eso Katy! Así que no me venga con ese pretexto que no le creo nada.
Tomo el taxi y Katy me sigue. En estos momentos lo de la subasta me importa un pepino, puedo renunciar y asunto arreglado, claro que perdería dinero, pero ni loca pienso ser el pez carnada en una subasta que es obviamente un pretexto para otra cosa más sucia.
_Piénsalo, el dinero que te ofrece el Sr Marota es el 50% de las ganancias Alicia, imagínate que ofrezcan por tí 1Millon, serías millonaria.
_Deja de decir bobadas Katy, ahora deséame suerte, hablar con el imbécil de Nick va a ser otro dilema, y más ahora que lo he visto hace solo unas horas.
_Babeando por tí, aunque si lo pienso bien, ¿No crees que Nick haya tenido que ver en el adelanto de la subasta?
Me quedo en silencio. Viniendo de Nick Coleman, cualquier cosa se puede esperar.-Mas vale que no sea así, y lo digo por el bien del Sr Marmota, si no quiere tener la cabeza rota para el fin de semana, ahora me voy, deséame suerte en poder cancelar lo de mañana.
_Pues suerte.
Katy se va y yo estoy aquí, al frente de la puerta de mi casa, pensando en las palabras de mi amiga.
_¿Alicia?.¡Hermanita llegaste! vamos pasa, debes tener frío.
¿Rubí?¿Pero que hace ella aquí?
_B-bueno sí, ¿Y a qué hora llegaste?¿No dijiste que tus cursos de práctica terminarían la otra semana todavía?
_Sí pero terminé antes, además estaba preocupada por mamá, ¿Cómo está?.-Pregunta mientras se sirve un refresco.
_¿Que?¿No la has visto?
_Desde que llegué, se encerró en su habitación y hasta ahora no ha salido. Parece ansiosa por algo, ¿Sabes que puede ser?
Creo que aún no se lo ha dicho.
_Bueno, es que es una mala noticia.
_¿Que? ¡Mi madre! ¿Cómo está nuestra madre Alicia?¿Que le pasa?
_Calma, calma, no es ella Rubí. Mamá está bien, el problema son los Coleman.
_¿Los Coleman?¿Y-y eso porque?
_Pues...
_¡Alicia!.-Y ahí está su grito.-¡Cómo pudiste salir así como así!
_Mamá te deje una nota, además no estaba por “ahí" sino trabajando.
_¿Trabajando? Una vez que seas la Srta Coleman, no tendrás que trabajar.
En ese momento, la jarra de refresco que Rubí sostenía en sus manos se le resbala.
_¡Rubí cuidado!¿Estás bien?.-Corro a ayudarla y ella retrocede.
_¿S-sra Coleman?¿Cómo es eso Alicia?¿Que broma es esa?
_No es ninguna broma.-Intercede mamá.-No toques nada Alicia, no quiero que tengas ni un rasguño en tus manos.
_¡Mamá!
_Cálmate Rubí.-Mamá se acerca y me aleja del lugar.-Tu hermana se va a comprometer mañana con nada más y nada menos que el Jóven Nick, ¿No es esa la mejor noticia de todas hija? Es como si Dios estuviera de nuestro lado.
_Mamá no digas eso -Desvío mi vista hacia mi hermana que pareciera hubiese visto un fantasma. Está pálida.-¿Rubí estás bien?¿No te lastimaste?
_No, no, tú no te puedes casar con Nick, ¡No puedes!.-Grita tan fuerte que nos sorprende. Yo retrocedo un paso y no entiendo.
_¡Como puedes decir eso Rubí! Deberías estar alegre por tu hermana que ha obtenido lo que muchas mujeres quisieran.
_Pero mamá...
_¡Pero nada! Y tu Alicia, sígueme, tengo que probarte el vestido que la Sra Coleman ha elegido especialmente para tí, debe quedarte perfecto.
Mamá se pierde en su habitación. Yo me quedo con Rubí que pareciera sufrir por la noticia, cuando debería ser yo quien esté así.
_Tú no puedes casarte con Nick, no puedes Alicia, lo odias, él jamás te aceptaría y lo sabes, ¡Sufrirás!
_Lo sé, pero ahora no puedo hacer nada por ese compromiso, es mañana y no he podido hablar con Nick para cancelarlo, pero descuida, hasta ahí llegará, pero de que no habrá boda, no lo habrá, solo espero que mañana pueda y hablemos como dos personas civilizadas para terminar esto que a ninguno de los dos nos conviene.
_T-tienes razón, el compromiso no es más que una formalidad, lo que debes impedir a toda costa es esa boda Alicia, esa boda.
_P-por supuesto.
Por un momento me pareció ver en los ojos de Rubí desesperación, molestia, como si mi compromiso fuera su destrucción.
_Iré a ver a Tania.-Me dice tomando su chaqueta.-Dile a mamá porfavor y no se preocupe, no llegaré a dormir.
_¿A la casa de Tania a estas horas?
_O-olvidé un trabajo importante en su casa, descuida, llegaré para tu compromiso.-Eso último sonó a sarcasmo, burla, no, debe ser mi imaginación de nuevo.
Rubí puede ser un poco caprichosa y engreída, pero es responsable con sus tareas, además que se preocupa por mamá y yo.
_¡Alicia!
_Ya voy.-Respondí desganada. Al entrar, me encontré con un vestido beige pegado al cuerpo, sin mangas ni nada que me cubriera. No lo creo.
_Vamos, pruébatelo Alicia, este vestido es de diseñador, algo que jamás creí que una de mis hijas se pusiera.
Al ver la felicidad de mamá en su rostro, no me negué. Me puse aquel vestido que jamás pensé usaría, incluso Rubí tenía más opciones que yo, ya que cada vez que salía de viaje por estudios o estaba en la universidad, decía que se conseguiría un hombre que nos sacara de la pobreza.
_Mi vida, mi preciosa Alicia.
_Mamá esto no está bien, yo no me quiero casar.
_¡Shhh! No vuelvas a decir eso Alicia, y menos delante de los Coleman, ¿Me oíste?.-Preguntó mamá haciendo que me viera al espejo.-Mira, eres una mujer bella, con unos atributos con los que conquistar al joven Nick, así que...
_Pero soy coja, ¿Acaso olvidas todas las veces que se burlaba de mí mamá? Quieres que tu hija sufra por ese....
_Pero te puedes operar, déjamelo esto a mí, le pediré Sr Robinson que antes del matrimonio, te puedas operar, él no me va a negar ese favor, serás su nieta después de todo.
Ay madre, si supiera que ya puedo caminar con normalidad
_Vamos ponte este collar hija, la Sra me lo entregó exclusivamente para tí. Ah y tu cabello, tu maquillaje, debe quedar perfecto para mañana, ¡Rubí ven aquí ahora!
_No está mamá, fue a casa de su amiga a recoger un trabajo que se olvidó.
_¿A esta hora?
_Dijo que regresaba mañana para el compromiso.
_Bueno, bueno, ella no importa. Contrataré a un estilista que te dejará hermosa hija, ya verás que serás una esposa adecuada para los Coleman.
Mi madre colocó aquel lujoso collar alrededor de mi cuello y viéndome frente al espejo, veía el reflejo de una mujer que estaba orgullosa de su hija pero lo malo, es que no podía darle la contra. No podía, porque estaba enferma y temía empeorar su situación.
_Alicia, una vez que te cases y seas la Sra Coleman, no te olvides de mí, debes presionar al Sr Robinson de que ahora nosotras como familiares tuyos, merecemos una casa como la suya.
_¿Que? Pero madre eso solo haría que nos viéramos como unas convenidas.
_C-claro que no ahora, sino en el momento prudente hija, solo quiero que no te olvides de tu madre y de tu hermana que te necesitamos, ¿Me entiendes verdad?
Porque a veces pareciera que a mi madre le importa más el estatus, el poder y dinero que yo que soy su hija y debería desear mi felicidad, no lo que según ella me conviene.
_Ahora a descansar, no debes tener ni una ojera o arruga que opaque tu belleza hija, nada.
_Sí madre.
Esa noche no pude dormir. Tanto en un solo día, tanta mierda y yo era el centro de todo. Sin duda, el compromiso no podría detenerlo, pero la boda sí y eso pensaba hacer apenas vea frente a frente al estúpido de Nick, no con una máscara y peluca rubia, sino siendo yo, Alicia Newman.
Las horas pasaron y llegó la mañana, por supuesto, mamá notó mi cara de trasnochada, lo que hizo que me ganara unos buenos gritos, cosa que se le pasó cuando el estilista hizo su trabajo.
_Listo, terminamos.¿Y que tal le parece Sra Mariana?.-El estilista giro la silla y me mostró a mi madre que se levanto de su asiento con una gran sonrisa, era obvio, ni yo me reconocía.
_Pero está divino. ¡Hija, por Dios!, pero que hermosa que estás.-Me hace mirar al espejo.-Estoy segura que serás del agrado del Joven Nick.
_Estoy de acuerdo con usted Sra Mariana.
Pues no sé si de su agrado pero él no es el mío. Mamá con la mirada más complaciente, termina de colocarme el collar, los zapatos y ya estoy toda una dama fina de alta clase social.
_Mamá, ¿Y Rubí?
_Llamó diciendo que iría directo a la mansión de los Coleman, que ya había conseguido un vestido y no se que más, ella es lo de menos ahora, eres tú la que debe resaltar Alicia, ya sabes, intenta caerle bien al Joven Nick, estoy segura que con este atuendo llamarás la atención de otros hombres, pero tú solo enfócate en él, ¿Entendiste hija?
_Mamá yo no quiero...
_¿Entendiste?.-Gruñe haciendo que desista nuevamente de decirle lo que siento.
_Sí mamá.-Ya no veo la hora de hablar con ese engreído de Nick y cancelarlo todo.
Mamá y yo salimos de casa para tomar el auto de los Coleman apesar que su gran mansión estaba a solo unas cuadras, algo tonto ya que bien podría haber caminado, pero como voy a ser la Sra Coleman, pues no.
Al llegar, quien nos recibe es Anselmo, quien al verme parece salírsele los ojos.
_¡¿Niña Alicia?! Pero por Dios Mariana, ¿Cuando le hiciste la cirugía a tu hija?
Por supuesto, eso alzó el ego de mamá, yo solo sonreí. Anselmo era un amor de persona, generoso, considerado, incluso a veces más que mi madre.
_No me operé Anselmo, es el poder del maquillaje y el peinado, nada más.
_Ay niña Alicia, con eso vas a hacer caer al jóven Nick a tus pies, no hay mujer más hermosa que tú hoy aquí, eso te lo aseguro.
Mostré mi mejor sonrisa y fué él quien me guió hasta el gran salón, dónde la familia Coleman ya me esperaba junto a algunas amistades de su círculo social y una reportera de una revista importante enviada para reportar el compromiso del heredero de los Coleman, o eso es lo que Anselmo me contaba.
_Dios, dame paciencia.
_¿Se encomienda a Dios ahora?
_Ay vamos Anselmo, sabes que esto es estúpido, incoherente, no tiene sentido. Yo no siento nada por él, y menos él por mí, tú sabes cómo le gustaba burlarse.
_Estoy de acuerdo niña Alicia, pero tampoco es algo que pueda detener.
_Puedo, solo no lo hago por temor a empeorar la salud de mi madre, solo por eso, pero la boda, eso sí que ni lo sueñe.
_¿Cómo?
_Hablaré con Nick para que cancele la boda, estoy segura que él entenderá, estará de mi lado.
_Ojalá pueda y no cometan el peor error de sus vidas.Ustedes no congenian ni en los gustos.
_Ustedes ya dejen de hablar.-Nos llama la atención mamá.-Ya estamos en la puerta, así que de ahora en adelante, acostúmbrate a llamar a mi hija, Sra Coleman, no niña Alicia, ¿Entendiste Anselmo?
Mi amigo rueda los ojos y sonríe, conoce muy bien a mi madre y sabe que esto está haciendo que se le suban los humos.
_Oye Anselmo, ¿Y viste a Rubí?.-Susurro sin que mi madre lo noté.-Me preocupa, ayer salió muy noche y aún no regresa.
_Sí, llegó muy temprano la altanera de tu hermana.-Se tapa la boca.-Disculpa, no fue mi intención pero tú sabes que ella nunca ha sido de mi agrado.
_Lo sé, pero ella no es mala, solo un poco engreída, entiéndela.
_Já, si no fuera hija de Mariana, le haría el pufff.-Río, al menos Anselmo ha alegrado este soso día con sus bromas.
_¿Alicia?
Y ahí estaba la madre de Nick, la Sra Renata Coleman, una mujer que siempre engrió a su hijito. Aún me resulta extraño que ella, justamente ella haya aceptado tal proposición.-Si que puedes pasar por alguien de nuestra clase Alicia.-Y ahí está su burla escondida.
_Buenas tardes Alicia.
_¡Sr Robinson!.-La voz de mi madre me alertó, y pude verlo a él, al abuelo y al padre Nick detrás de la Sra Renata.
_Buenas tardes Mariana, pequeña Alicia, ¡Pero que hermosa que estás! No te había reconocido.
_G-gracias, usted también está muy guapo.-Bromeo, con él puedo hacerlo porque me lo permite, es él único de esta juiciosa familia que es humilde.
_Ay hijita, exageras, ya estoy viejo pero me haces feliz al aceptar este compromiso con mi nieto.
Ay no diga eso, me hace sentir peor.
_Padre, creo que es momento, todos están esperando, ya no podemos hacerlos esperar.
_Tienes razón.
Mamá junto a Anselmo, el padre de Nick y la Sra Renata, se adelantan, sería el abuelo Robinson quien me escoltaría junto a un par de guardias, creo que exagera, aunque no voy a negar que me hace sentir como una princesa.
_Por favor, tenle paciencia a mi nieto.-Dice mientras avanzamos.-Estoy seguro que tú eres la mujer que el necesita a su lado para enderezar su camino hija.
Lo que él necesita es una niñera, no una esposa.
_Sr Robinson, ¿Puedo ser sincera con usted?
_Claro hijita, pero después de esto, ya llegamos.
Rayos, me tuve que tragar mi opinión, pues al frente nuestro, teníamos a un grupo de personas que no dejaban de mirarnos.
Vamos Alicia, sonríe, debes caerle bien a Nick Coleman para después hablar con él y lleguen a un acuerdo que obviamente debe ser, el cancelamiento de la boda.
Busqué con la mirada a ese estúpido hombre y no lo encontré muy lejos. Estaba a un par de metros, pero lo que llamó mi atención, fue verlo al lado de Rubí, hablando con tanta confianza , como si estuviera llamándole la atención de algo, pero al escuchar el silencio repentino, giró en mi dirección y nuestras miradas se encontraron, al igual que el de mi hermana Rubí, quien me miraba sorprendida de pies a cabeza.
Bien, aquí voy, mostrarme feliz, radiante y poderosa, recuerda Alicia, hoy serás Alice pero sin máscara. Operación cancelar la boda, empieza ahora.