Tuve muy poco tiempo para recuperarme, sólo dos días que se hicieron muy lentos a pesar de que no faltaron sus mensajes ni sus llamados, pero no era lo mismo, necesitaba verlo y si era posible volver a repetir lo del martes, una experiencia única. El viernes llegué al consultorio antes que Pau y fue un alivio ya que en la puerta había un ramo enorme de jazmines esperándome, desde el segundo uno que las vi me hicieron sonreír, me agaché para agarrarlas y el olor era impresionante, tan exquisito y fascinante como la elección de ellas debido al alusivo a mi nombre. Entre las hermosas flores blancas había un sobre rojo y lo agarré para abrirlo y leerlo mientras intentaba abrir la puerta. No me gustan los jazmines, pero me gustas tanto vos que voy a empezar a reconsidéralos. Buen día reina,

