Era un día caluroso, y el pequeño cuarto de baño funcionaba como un sauna, la pequeña ventana en una de las paredes no hacía más que dejar pasar el sol y aumentar la temperatura. — Sigo pensando que deberías pensarlo junto a él, es decir… ambos están involucrados… rayos con esto tendría los brazos de un boxeador. Ady miraba a su amiga hablar mientras metía la ropa en la vieja lavadora de la casa. Era día de lavandería y era más que evidente el hecho de que se habían pasado de flojas al dejar que tanta ropa se acumule. — Pues si llegas a las ligas mayores prometo ser la que te alcanza el agua. A pesar de su intento de bromear, Ady no podía quitarse las preguntas de su cabeza. Cher se había pasado ya dos días enteros hablando de la responsabilidad moral y la ética de una persona, aquel

