Defensas

3297 Words

Cuando Elisa y Leo llegaron a casa ya había oscurecido. Lo primero que hizo Leonardo cuando subieron las escaleras fue darse una ducha, después de que salió del baño, se sorprendió al ver a Elisa absorta en sus pensamientos. Él sostuvo su delgada cintura por detrás y colocó su mandíbula en su hombro- —¿En qué estás pensando, cariño? —preguntó con voz suave. —El destino es algo muy extraño, hace años no pensé que esto sería posible. Ahora, lo que pensamos y sentimos el uno por el otro ha cambiado y lo más importante, ahora eres mío —dijo Elisa emocionada, entrelazando sus dedos fuertemente con los de él. —Toma mí mano y envejece junto a mí —dijo Leo viendo sus manos entrelazadas. Si nunca hubiera sentido la felicidad de estar profundamente enamorada de Elisa, Leo no sabría qué sería

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD