Sofía estaba feliz por la relación que había desarrollado en poco tiempo con la hermana Mariángeles (Angie sólo para ella) Se comportaban como verdaderas amigas y sentía que el episodio de haberse exhibido ante ella cogiendo con Mateo, le iba a permitir escalar en la confianza que ambas se tenían. La desilusión llegó como el agua de una bañera que se va enfriando hasta terminar congelándola. Por la noche, Sofía agarra el teléfono para chatear con la monja caliente, pero se desilusiona al ver que la última conexión había sido hacía 2 horas. Evidentemente apagó el teléfono o lo puso en modo avión. Qué raro, se dijo. El domingo lo mismo, Sofía volvió a escribirle y no tuvo respuesta, seguía sin conexión el teléfono de la hermana Mariángeles El lunes Sofía entró al colegio y buscó a la herm

