Sofía y su madre estaban desnudas en la cama, luego de masturbarse y parecían más relajadas. Ahora, a Eugenia le intrigaba saber que tenía su hija para contarle y no le dio más vueltas al asunto — ¿Y vos qué hiciste? — Algo muy zarpado — Si me prometés que no me vas a juzgar, te lo cuento todo, mami — Te lo prometo A Sofía, le costaba muchísimo abrirse con su madre, aún después de haberse masturbado juntas en la cama y de haberla visto chupándole la pija a su novio — No, mami, tenés que jurármelo — ¿Tan grave es? — No sé si grave es la palabra… — ¿Cuál sería la palabra? — Fuerte, muy fuerte — ¿Más que lo que yo te conté? — Si, por la relación que hay entre las personas — Bueno, te juro que no te voy a juzg

