Capitulo 57 Apenas entró a la casa me encuentro con un sitio llanto seguido de un ligero grito ahogado. Suenas como una damisela de película. Y no precisamente una película de romance. Pero, honestamente, prefiero el horror o el terror psicológico. Me tomo mi tiempo para limpiar toda la sangre y además de cambiar mi ropa, no estaría mal. Paso al cuarto donde estas encerrada. —¿Peter?. Pongo mis dedos sobre la madera, veo la sombra en el espacio entre la puerta y el suelo. Creo que al menos te alegrará saber que tus padres ya no existen. Creo que volvieron al infierno de dónde salieron. Abrí la puerta. —Vaya, no esperaba tardar tanto, tampoco que estuvieras despierta. Tus manos siguen atadas tras tu espalda. Me miras con cierta impotencia y vaya que luces linda así. Pero tamb

