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1118 Words
Abriel deseó estar a más de mil kilómetros de Timothy quería escapar de Inglaterra por su error. ¿de todos los hombres qué habían en la fiesta sólo a ti se te ocurrió cogerte al prometido de tú hermana? realmente fueron unos idiotas ambos por otro lado estaba Timothy pensando en Abriel de la manera más romántica posible dejar a su prometida y huir con Abriel a algún lugar lejano era claro qué Timothy era algo idiota pero... Abriel lo era más por no ponerse un límite y dejarse llevar por él momento de lujuria y deseo pero por alguna razón pensar en su aventura la excitaba de alguna manera, su cuerpo unido a él sus manos tomando cada parte de su piel cómo empujaba contra ella cada pedazo de él cómo mordía sus labios para no gemir y no paraba de pensar en su pene se sentía tan mal qué no le importaba la resaca qué tenía encima. Bajo las escaleras y fue al comedor allí estaban Timothy y Adelaine desayunando juntos ella trago saliva y se sentó junto con su padre. ella le dio un pequeño beso en la frente haciendo qué él hombre sonriera ellos tenían tan buena relación qué Adeilane los celaban pensaba qué Abriel era su favorita. —Padre hoy voy a salir con Harry, estoy tan feliz de verlo después de tantos años quiero saber todo —hablo demasiado rápido su padre la miró—¿porque no me dijiste qué iba a venir?—pregunto sonriente Adelaine carraspeo —Porque conociéndote ibas a escaparte de la fiesta y estar hablando solamente con él.—intervino era irritante qué se metiera en la conversación— tan risueña y tontita cómo siempre hermana—continuo Abriel la miró con burla. Tomó un sorbo de su jugo. —La verdad no entiendo quién te pregunto. déjame decirte qué yo seré una risueña pero... deberías saber qué aquí la única tonta eres tú mí linda hermanita mayor. miró a Timothy haciendo qué él se levantará y se sintió un clima tenso en él aire. —¿Qué quieres decir con eso?—pregunto furiosa , Abriel la ignoro . —Nada sólo se qué no hay qué meterse en conversaciones ajenas y faltar él respeto a quién no te lo ha faltado pero cómo tú huiste de casa no sabes lo qué es la educación. Adeilane se fue golpeando la puerta haciendo qué su padre la mirara enojado cuándo tenía 18 años Adeilane huyó con un joven Alemán qué la embarazó y la dejo desde entonces ella se sintió tan avergonzada qué volvió a casa con un bebé de unos meses. pero ella no quería cuidar al niño entonces sus padres lo dieron en adopción dejándole a la familia una buena suma de dinero para qué a él niño nada le faltará obviamente eso solamente lo saben sus padres y Abriel pero ella solamente lo sabe porque es chismosa. —Abriel no tienes qué ser grosera con ella es tú hermana. se cruzó de brazos y lo miró. —Padre ella me dijo tonta , no tiene qué ser grosera conmigo sólo porque soy más bonita y aparezco en los periódicos cómo la mujer más bella de todo Inglaterra.—contesto, en tono sarcástico no evito reírse ante su mal chiste. Aunque no parezca lo qué decía Abriel era real todos los hombres decían qué es la mujer más bella de toda Inglaterra incluso apareció en los periódicos. Pero además de su belleza física era su gran generosidad la qué la hacía ver más hermosa, ayudaba a la caridad en ofarnatos , comedores y hospitales a su padre no le molestaba su bondad es más cada vez qué ve a Abriel ve a su amada esposa Diana. —Hablare con tú hermana y harán las pases, tengo qué trabajar te quiero mí niña. Abriel siguió pensando en qué a lo mejor ella también fue grosera con Adeilane tenía qué pedir disculpas. porque su madre decía qué responder a quién nos ha ofendido es sinónimo de grandeza pero cuando se trataba de familia simplemente se tenía qué pasar la página y seguir. —Abriel, ¿podemos hablar?—escucho la voz de Timothy ella suspiro y lo miró. —Si , Timothy. se fueron a la biblioteca esperando a qué no haya nadie para que no vean lo extraño de su relación. —Lo de ayer a la noche fue algo qué... se nos pasó la copa y siento qué fui demasiado egoísta no voy a negar qué eres preciosa y lista. Abriel sintió un calor increíble en él cuerpo algo qué jamás pensó qué volvería a sentir. —Lo sé, la verdad no lo voy a negar sentí demasiada sinergía entre nosotros desde él primer día. además eres él prometido de mí hermana y no debería decir más de ti pero... no puedo evitar no hacerlo realmente me gustó lo qué pasó y si fuera por mí lo repetiría miles de veces. Abriel cerro la puerta con llave y se sentó en él escritorio, sabía qué lo qué hacía estaba mal pero a ella le gustaba volver a sentir este deseo. —¡Porfavor no hagas eso!—suplico haciendo qué Abriel levantará su vestido y dejara ver todo. ella sonrió con maldad y paso sus dedos alrededor de sus labios exteriores Timothy miraba con deseó. —¿Quieres venir ? ¿qué pasa no te gusta lo qué ves?—susurro ella estaba jugando con la mente de Timothy,—Esta bien si no quieres, siempre habrá alguien más deseando mí cuerpo—se levanto y Timothy la tomó por la espalda bajando lentamente su mano por su abdomen. Metió sus dedos sin dudarlo haciendo qué ella soltara un pequeño gemido. —¡Timothy cariño!—grito Adeilane él se levantó y se alejo de ella. Abriel le beso él cuello y también su abdomen bajando lentamente por saco su m*****o y empezó a jugar con él lo hizo tan rápido qué lo hizo acabar de manera rápida ella no evito sonreír se limpio y acomodó a ambos abrió la puerta. —¡Adeilane, aquí estamos!—exclamo con malicia ella se acercó y los miro a ambos. Adeilane miró de manera extraña. —Estabamos organizando una sorpresa para tú padre. Abriel asintió y le sonrió de manera tierna haciendo qué ella también lo haga. —Aby lamento tanto haber sido una grosera contigo, estoy en unos días tan extraños y me la agarré contigo en verdad lo lamentó. ella sonrió. —Tambien lo lamento Adi fui también grosera y te quiero mucho. ambas se abrazaron y Abriel le regaló una sonrisa a Timothy.
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