Capítulo 15: Entre Decisiones y Renuncias
El Rincón de los Sueños pasó a ser el corazón palpable de lo que estábamos armando, ¿viste? Abrir ese espacio cultural no solo sumó a la movida del barrio, sino que también nos hizo más fuertes como pareja. Pero claro, el camino del amor no es una línea recta, y nuevas decisiones nos venían de frente.
En una tarde de lluvia, Valeria y yo estábamos en nuestro rinconcito especial, pensando en todo el viaje que nos mandamos juntos. La charla nos llevó a hablar más en serio sobre nuestras aspiraciones personales y cómo eso podía pegar en el futuro de nuestra relación.
"Adrián, estuve pensando en tomar una oferta de trabajo afuera", me soltó Valeria, con esos ojos que mezclaban emoción y nervios.
Yo, sorprendido pero tratando de ser copado, asentí. "¡Claro, eso suena re bien, Valeria! Pero, ¿qué onda con nosotros? ¿Y qué pasa con El Rincón de los Sueños?"
Valeria se tomó un respiro antes de contestar. "Entiendo que es una decisión heavy, y no quiero que sientas que estoy tirando todo por la borda. Pero también creo que esta experiencia puede sumar a nuestra vida y, de alguna forma, contribuir a la visión que compartimos".
La charla nos llevó a entender que tomar decisiones en una relación es complicado. Mientras pesábamos los pros y los contras, caímos en cuenta de que cada elección tiene su costo y también abre nuevas puertas.
En los días siguientes, Valeria y yo nos soltamos con lo que pensábamos y sentíamos, siempre recordándonos que nuestro amor era lo que nos daba la fuerza para bancarnos cualquier cosa.
Una noche, mientras caminábamos por El Rincón de los Sueños, Valeria tiró la idea de convertir el lugar en un centro internacional de intercambio cultural. "Podría ser una manera de llevar un pedazo de nuestra onda a cualquier rincón del mundo. Además, podríamos seguir laburando en proyectos a distancia y mantener el espíritu del rincón vivo".
Yo sonreí, viendo la chance de juntar nuestros sueños individuales con lo que queríamos como pareja. "Es una idea genial, Valeria. Podríamos seguir compartiendo nuestra onda cultural, aunque estemos separados físicamente".
Así que, El Rincón de los Sueños se convirtió en el nexo entre lo que queríamos individualmente y nuestra vida en pareja. La idea del centro internacional no solo mantenía el espíritu del rincón, sino que también nos daba una solución para las decisiones que teníamos que tomar.
Aceptar la oferta de trabajo afuera se transformó en un nuevo capítulo para nosotros. La distancia, aunque complicada, la llevamos bien gracias a la conexión que manteníamos a través de El Rincón de los Sueños. La tecnología fue nuestra aliada, permitiéndonos laburar juntos y mantener viva la onda de nuestro amor a pesar de la distancia.
Mientras Valeria se acomodaba en su nuevo laburo en el extranjero, yo seguía al frente de El Rincón de los Sueños en nuestra tierra. La distancia, con toda la real, no fue fácil, pero nos agarramos de la promesa de un reencuentro y la seguridad de que nuestro amor era más fuerte que cualquier distancia geográfica.
En el próximo capítulo, Valeria y yo vamos a enfrentar los desafíos y las alegrías de mantener una relación a larga distancia. A medida que seguimos construyendo nuestras vidas por separado, nos damos cuenta de que el amor, aunque a prueba, puede crecer incluso con la distancia, y que la espera puede traer consigo un renacer aún más profundo.