Capítulo 19

1558 Words
-Tengo que terminar de empacar y tú debes empezar a hacerlo-dijo terminando y él asintió Verónica se quedó sola en el baño y miro las cosas de su madre, solía usar perfume con olor a rosas y una crema para el rostro de almendras, todo el baño olía a su madre y le recordaba a ella. -Jared fue a su casa para empacar-dijo Alexander y ella asintió, salió del baño con Alexander siguiéndola -Él es su humano, ¿verdad? -dijo y Alexander asintió levemente - ¿Cómo lo supiste? -No era muy discreto al defender a Jared de los demonios, además de que no se ha ido por más oportunidades que ha tenido -Creo que él mismo está tratando de que Jared se dé cuenta-dijo con una ligera sonrisa -Debería presentar en una casa abandonada-dijo recordando el momento en el que se habían conocido -No creo que sea igual que yo-dijo con una sonrisa y miro la habitación-Creo que los dos somos muy diferentes después de todo y que ya lo notaron -Es la primera vez que tengo que irme sin mi mamá-se sentó en la cama y él hizo lo mismo-Recuerdo que ella quiso hablarme de mi padre una vez, cuando tenía trece, fue porque siempre le preguntaba por él y ella respondía de la misma forma, solo lloraba-dijo mirando los muebles de la habitación-Y yo no quise escucharla, me parecía que, si él no quería saber nada sobre mí, yo tampoco quería saber nada sobre él y todo cambio ahora - ¿Qué hubieras hecho de haber sabido la verdad en ese momento? -Alexander la miro-Si hubieras descubierto que eras la única que podría definir el destino de la humanidad -Supongo que no le hubiera creído a mi madre-dijo con una leve sonrisa-Nadie espera que le digan algo como eso -Pase lo que pase después de esto, estaremos juntos-dijo y la tomo de la mano, Alexander había pasado toda su vida con ella y en ese momento todo lo que estaba sintiendo no podía negarlo y temía que en algún momento no fuera capaz de ocultarlo, pero no sabía si ella sentía lo mismo que él-Tenemos que irnos, tu padre nos está esperando-dijo y ella asintió Verónica empaco lo más rápido que pudo, miro la casa por ultima vez, el comedor no usaban jamás, los cuadros en las paredes que estaban llenos de polvo porque estaban ahí desde antes de que ellas llegaran, la extraña habitación del lavado de ropa que por alguna extraña razón siempre permanecía abierta y con olor a suavizante, miro todo por ultima vez intentando llevarse un poco de los recuerdos con ella y finalmente salió de la casa con su maleta, cerro bien la puerta después de salir y empezó a caminar al lado de Alexander, ella vio a los vecinos que la miraron de manera extraña al verla con una maleta y sin su madre, sabía que la mayoría estaba enterada de que pronto se irían de la ciudad y eso evitaría que hicieran muchas preguntas sobre su acción. -Solo sigue caminando-le dijo Alexander después de ver el cielo, ella no sabía lo que estaba pasando, pero decidió hacerle caso a su ángel Caminaron y se dio cuenta de que Jared estaba ahí parado al lado de Tristán, Jared tenía su maleta y solo la miraba mientras se acercaba, su amigo también se había percatado del cambio en el cielo. -Tenemos que darnos prisa-dijo Tristán y los cuatro empezaron a caminar de manera más rápida de lo normal Ella sintió como si entrara al agua después de traspasar la barrera, en aquel edificio todo parecía menos luminoso como el resto de la ciudad, esperaba que cuando se fueran todo volviera a ser igual. -El cielo está cambiando-dijo Alexander al entrar a la casa, Miguel los miro de manera sorprendida-No nos queda mucho tiempo -Estoy cada vez más cerca de terminar-dijo y Verónica miro lo que estaba haciendo, había algunas marcas en las paredes, símbolos que ella no conocía pero que estaba segura estaban hecho con la sangre se su padre, eran símbolos que ella no había visto antes y que estaba segura de que su padre les explicaría después -Todos estos símbolos vuelven sagrado este lugar para hacer la alianza-dijo y los miro, tenía el mismo recipiente y un vaso de vidrio sobre la mesa con un poco de agua -Tenemos poco tiempo antes de que vengan-dijo cortando de nuevo su mano y dejo que la sangre cayera sobre el recipiente que ya estaba en la mesa, Miguel cerro los ojos mientras ellos se quedaron viéndolos, de la boca de su padre comenzó a salir una oración que ella no reconoció porque no era la misma que su madre solía recitar -Está repitiendo la misma oración que creo la alianza de los arcángeles hace años-dijo Alexander explicándole a Verónica - ¿Qué dice? -Que presenta una nueva alianza, forjada con su sangre en nombre de su hermano y que rompe con ella el vínculo que lo une con Dios y los demás ángeles, así como a sus aliados Su padre termino y la sangre se volvió dorada y el agua estaba de color rojo, como si la sangre se hubiera traspasado al vaso, Miguel levanto el recipiente y miro a Tristán que se había quedado parado al lado derecho de Miguel mientras él también lo hacía. -No quiero obligarte porque de otra forma no funcionara-dijo Miguel con el recipiente frente a él -Está bien-dijo y levanto el brazo derecho como si se lo ofreciera al arcángel, Miguel metió dos de los dedos en el recipiente y los puso sobre el brazo del ángel y él hizo una mueca pequeña de dolor cuando Miguel marco un símbolo en su brazo. Cuando termino, Tristán miro su brazo con el símbolo que desaparecía lentamente sobre su blanca piel, Miguel se acercó a Alexander y de igual manera puso el símbolo sobre su brazo y a diferencia de Tristán él mantuvo la expresión seria y se acercó a ella mientras temía un poco por el dolor que eso le causaría a ella. - ¿Lista? -dijo y ella asintió de manera lenta mientras miraba a su padre, ella se levantó la manga y dejo ver las marcas de quemaduras y extendió el brazo, su padre comenzó a trazar aquel símbolo y aunque el dolor era algo soportable para ella, cerro un instante los ojos mientras sentía el ardor de la marca y miro con asombro como aquella marca desapareció de su brazo, solo podía sentirla con la yema de los dedos, Miguel finalmente se acercó a Jared, Verónica vio a su mejor amigo y temió que aquel dolor fuera insoportable para él, pero era la única forma en la que todos podrían estar a salvo -Jamás hubo un humano en una alianza, pero en este momento ya eres parte de nosotros -Eso no me hace sentir mas tranquilo-dijo Jared viendo a Miguel y él sonrió levemente -No planeaba hacerlo-empezó a dibujar sobre el brazo de Jared que cerró los ojos con fuerza, aquella marca quemaba de verdad, su amigo finalmente abrió los ojos y Miguel tomo el vaso de vidrio-Solo falta una cosa y estará lista-dijo, pero en ese momento se escuchó un sonido similar a un rayo demasiado cerca y muy fuerte -Está empezando-dijo Tristán y miro a Miguel-Saben que estas haciendo una nueva alianza -Debemos terminarlo, la sangre de los cinco debe mezclarse-dijo y Verónica sabía lo que significaba, tendría que dar de nuevo su sangre para salvarse a ella y a todos los demás Miguel realizo el corte en la palma de Jared mientras Alexander y Tristán lo hicieron ellos mismos y pusieron su sangre junto a la de Miguel en el agua y finalmente la suya y la de su mejor amigo, el ruido se detuvo y ella miro el techo de la habitación como si esperaba que algún ángel bajara e iniciara una pelea. -El vínculo está roto, ya no pueden encontrarnos-dijo Miguel y comenzó a dibujar otro símbolo sobre una de las paredes-En cuanto se abra todos entraran y me esperaran del otro lado, no se muevan-dijo en el momento en que se aparto de la pared, Verónica escucho un ligero crujido como si alguien caminara sobre madera vieja y un ligero destello de luz apareció por las orillas de la pared -Una forma poco convencional de viajar-dijo Jared que levanto su maleta del suelo, ella hizo lo mismo y noto que Miguel tenia su espada, no podía ir por la ciudad con algo así sin llamar la atención de todos -Bien, ustedes primero-dijo acercando a Verónica y a Jared un poco más cuando se abrió lo suficiente para que pudieran pasar, Verónica tomo la mano de su amigo mientras se armaba un poco de valor para hacerlo, aquel lugar parecía desconocido incluso si se trataba de otra ciudad -No tan rápido-escucho la voz de una mujer y su sangre se heló, aunque no sabía la razón, aquella voz era desconocida, se dio media vuelta aun sujetada de la mano de su amigo y miro a la chica parada frente a ellos, tenia la piel blanca, el cabello rubio hasta los hombros y los ojos totalmente negros. -Lily-fue lo primero que dijo Alexander y aquella chica los miro a los cinco sin decir nada                                                                                            Fin del libro 1
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