-No te gustara nada Tristán-dijo mirando al ángel-Pero en este momento nosotros seremos blanco de demonio, de ángeles y de Dios-dijo mirando a Jared y a Verónica-Es muy fácil pelear contra los demonios, pero pelear contra los nuestro es difícil
-No podemos hacerlo-dijo Tristán negando-Y lo sabes
-Hay una forma, la descubrí hace tiempo-suspiro y miro su espada-Crear una nueva alianza
- ¿Una nueva alianza? -Tristán los miro y después volvió adentro, Alexander comenzó a caminar para ir hacia su hermano y Miguel lo detuvo para ser él quien hablara con el ángel
-No voy a escuchar nada de lo digas-dijo Tristán mirando por la ventana, ni siquiera lo había mirado al entrar a la habitación
-No quiero convencerte de hacer algo que no quieras, no soy Él, pero quiero que sepas algo tienes un hermano que se preocupa por ti, salió a buscarte a noche y trato protegerte de todo, yo también tenía un hermano y nos separamos por dieciocho largos años y cuando por fin pensé que podríamos estar juntos como antes esa oportunidad se fue igual que él-Tristán se dio la vuelta y lo miro-Llevas sin ver a tu hermano muchos años, si quieres irte lo perderás para siempre, pero ni él ni yo te detendremos, eres libre
Miguel volvió mientras ellos seguían afuera, Verónica estaba sentada al lado de Jared, Miguel sabía que llevar a Jared con ellos significaba un poco de riesgo, su madre y la hermana de Jared seguían viéndolo y aun le temían.
- ¿Qué dijo Tristán? -dijo Alexander acercándose a él
-No ha tomado una decisión, pero nosotros no podemos obligarlo
-Es mi hermano-dijo con tono serio-Miguel, no puedo hacerlo sin él
-Pase lo que pase, él sabrá lo que debe hacer-se alejó de Alexander y se acercó a Jared y a Verónica
-Tengo algo importante que decirles-dijo y los miro a los dos mientras se arrodillaba frente a ellos, hacer algo así conllevaba peligro para todos y no iba a arriesgar la vida de más personas-Jared no puedes venir con nosotros
- ¿Por qué? -dijo Verónica, él esperaba que ella se opusiera, pero alejarse de Jared quien se había convertido en su mejor amigo y que además había estado ahí antes de salir huyendo
-Es humano, no podemos arriesgarlo o a su familia-el chico lo miro y después bajo la mirada
- ¿Si solo fuera yo? -Miguel lo miro, aquel chico estaba decidido a no abandonar a Verónica
- ¿Cómo lo harías?
-Puedes borrar sus memorias-dijo y Verónica lo miro confundida, aquello era algo que ninguno había pensado y ni siquiera Miguel lo había propuesto
-Jared, no-dijo ella mirando a su amigo-No tienes que hacerlo
-Si, tengo que hacerlo porque soy tu mejor amigo y no voy a dejarte sola
- ¿Puedes hacerlo? -miro a su padre y él asintió
-Jared, debes estar seguro de lo que quieres hacer, es algo difícil para todos, incluso si solo tenemos que borrar unas horas
-No quiero que les pase nada malo, pero tampoco me voy a quedar aquí sin hacer nada
-De acuerdo-dijo Miguel y se puso de pie, la madre de Jared y su hermana los miraron de manera extraña sin poder entender lo que estaba pasando, los tres salieron de la casa y Verónica vio como pasaron la barrera que separaba la ciudad de la casa donde estaban
Los tres se quedaron cerca de la otra acera mientras Miguel se mantenía de pie, subió la espada que tenía en la mano, se hizo un corte en la mano y dejo la sangre en su mano, Jared no sabía qué hacer para decirle a su madre que era lo que iba a pasar.
-No sé qué decirle-dijo poniéndose de pie mirando a Miguel que seguía con la sangre en la mano
-No tienes que decirle nada antes de hacerlo-dijo Miguel y se acercó a su hermana y a su madre- ¿Qué tanto quieres que olviden? -dijo y la madre de Jared lo miro con algo de temor
-Que olviden toda la noche y este momento-dijo y Miguel abrió su mano y la sangre no se derramo, era como una gota de agua de color rojo
Miguel tomo un poco de la sangre y se la puso a la hermana de Jared en la frente mientras decía algo entre susurros, la mirada de su hermana se mantenía atenta en el rostro de Miguel mientras él ponía una forma extraña y después lo hizo con la madre de Jared que parecía inmóvil al lado de su hija.
-Cuando esté listo ellas ya no podrán verme-dijo mirando a Jared, las figuras que estaban en la frente de las dos iban desapareciendo poco a poco, mientras empezaron a parpadear lentamente
-Mamá-dijo Jared acercándose a ella esperando que lo recordaran
-Jared-dijo su madre y él suspiro con alivio, su madre le toco la mejilla mientras lo miraba y a su alrededor
- ¿Qué hacemos afuera? -miro la calle sin entender que hacían lejos de la casa
-Quisimos dar un paseo antes de irme, ¿lo olvidaste?, tendré que irme por un tiempo-dijo con una ligera sonrisa y su madre asintió de manera afirmativa
Miguel se apartó un poco y dejo que ellos se despidieran de la manera adecuada, Jared trataba de mantener su ánimo y no preocupar a su madre o a su hermana, ambas se alejaron caminando y Jared se quedó viéndolas, pero no hizo nada más y se dio la vuelta, lo miro y Miguel asintió, aquella despedida había sido dolorosa.
- ¿Ellas van a estar bien? -dijo cuando se aseguró de que nadie estaba cerca para escucharlo hablar
-Si, ellos nos van a buscar a nosotros, no a ellas cuando todo esto termine tal vez puedas volver
Los dos caminaron por la ciudad, la mayoría de la gente veía a Jared y lo saludaba, olvidando todo lo que había pasado esa noche o que el día había llegado unas horas más tarde de lo esperado, Jared solo miro las calles de Brooklyn una vez más antes de seguir a Miguel y atravesar la barrera, Verónica se puso de pie al verlos y abrazó a su amigo con fuerza.
- ¿Qué tenemos que hacer ahora? -dijo Verónica mirando a Miguel, él los miro y después camino hacia la casa
Los dos lo siguieron esperando que les respondiera la pregunta, se dirigió a la cocina y empezó a abrir las puertas de la alacena y empezó a buscar con un poco de desesperación, Alexander y Tristán miraron las acciones de Miguel sin entender lo que estaba haciendo.
-Miguel, el cielo tiene colores diversos, es algo que jamás he visto-dijo Alexander, pero Miguel parecía no ponerle atención, simplemente estaba buscando algo y los miro después de encontrarlo
- ¿Un recipiente? -dijo Verónica cuando vio que lo puso sobre la mesa, los demás lo miraban sin entender las acciones del arcángel
-Voy a preparar todo para hacer la nueva alianza-dijo y los demás lo miraron, parecía como si se tratara de una receta-Si quieren unirse a ella está bien, de otra manera no funcionara y no creo que el hechizo con mi sangre siga funcionando bien durante mucho tiempo
-Tendremos a todos los demonios y a todos los ángeles buscándonos, ¿cómo haremos la alianza?
-Rompiendo nuestro vínculo con la primera, ellos saben dónde estamos porque el vínculo se los permite, pero al romperlo y pertenecer a una nueva alianza aquello desaparece
- ¿Romper la alianza de los arcángeles? -dijo Tristán mirando a Miguel-Tú fundaste esa alianza junto con Gabriel
-Y Gabriel está muerto, profane la alianza y ustedes también
- ¿Cuánto tiempo te tomara preparar todo? -dijo Alexander y su hermano lo miro, él estaba dispuesto a romper la alianza y unirse a una nueva con tal de escapar
-Algunas horas, siendo el único arcángel entre ustedes no será nada sencillo
- ¿Sería mala idea ir a comer algo antes? -dijo Jared y los demás lo miraron, Verónica también tenía hambre y hasta que se amigó lo mencionó no había pensado en eso
-Creo que podrían hacerlo, me concentrare más si estoy solo-dijo Miguel y ellos asintieron, los cuatro caminaron por la acera, aunque las demás personas solo podían ver a los dos chicos caminando al frente de ellos, no habían cambiado sus ropas y seguían con rasguños en la cara, incluso Verónica llevaba el suéter puesto debido a las quemaduras de sus brazos.
Llegaron al restaurante de hamburguesas de la cuidad, dentro las personas actuaban con normalidad, Verónica se sorprendió al ver a varios de sus compañeros de clase ahí, se preguntaba el día en el que estaban o la hora, había perdido totalmente la percepción del tiempo, aunque sabía que solo habían pasado unos cuantos días desde que Alexander llego a su vida o al menos ella se dio cuenta de eso.
Alexander tomo asiento cerca de la ventana y aunque nadie podía ver que ocupaba ese lugar, Verónica no podía traspasarlo como lo hacían los demás, Tristán se sentó del mismo modo quedando frente a Alexander y Jared estaba a su lado, una mesera se acercó a ellos para pedir su orden y se alejó unos minutos después.
-Comida chatarra, antes que nada-dijo Tristán mirándolos a los dos, ellos no sabían si podían responderle a aquel ángel que se había mostrado tan desafiante muchas veces, en alguna manera Tristán le recordaba a Gabriel y si podía catalogarlos, era como si ellos fueran aquellas personas responsable que nunca se meten en problemas, pero que a pesar de todo intentan que los demás no sean atrapados por ello
-Han pasado demasiado como para ponerse a cocinar-dijo Alexander mirando a su hermano, los rasgos finos de Tristán miraban a su hermano y después aparto la mirada cuando la mesera volvió con al orden, puso las papas fritas delante de ellos y sus hamburguesas, Tristán no dudo dos veces y tomo una papa del montón y le dio una mordida- ¿Comes? -dijo su hermano de manera sorprendida
-Si-dijo quitándose la sal de las yemas de los dedos y miro a su hermano con una ligera sonrisa-Desde hace años, no puedo creer que hayas pasado dieciocho años de tu vida sin probar la comida humana
-Estaba ocupado haciendo cosas más importantes-dijo mirando las papas, Tristán parecía disfrutarlas, pero podría ser solo un engaño de su hermano para que se animara a probarlas y después descubrir que eran un asco
-Prueba una-dijo su hermano y le acerco el plato, Verónica y Jared lo miraron y él a ellos, los demás en el restaurante parecían no prestar atención a lo que estaba pasando en aquella mesa, sabía que el plato debía estar moviéndose solo y que podría llamar la atención de los demás, así como las papas que se levantaban en el aire-No sabrás si te gustan hasta que no las pruebes-dijo mirando a su hermano atentamente
Alexander un poco resignado y sintiéndose presionado por la mirada de los demás en la mesa decidió tomar una papa, sentía el calor y como se adaptaba a aquella temperatura y también podía sentir la sal sobre sus dedos, su hermano seguía manteniendo la expresión divertida en su rostro mientras él tragaba salida, ¿cómo podía hacerlo en ese momento?, levanto la papa y la acerco lentamente hacia su boca y le dio una pequeña mordida que solo barco una pequeña porción de la papa.
- ¿Y qué tal? -dijo Tristán y todos lo miraron para conocer su respuesta
-No esta tan mal, supongo-dijo con una ligera sonrisa
- ¿Cómo saldremos de aquí? -dijo Jared viéndolos, Verónica también tenía esa duda, no era como si fueran a tomar un vuelo hacia la siguiente ciudad y empezar sus vidas de nuevo
-Miguel tiene el plan trasado, pero no sabemos bien que es lo que va a hacer
- ¿Qué es una alianza? -dijo Verónica y los dos ángeles la miraron y después a su amigo
-Es como una familia, donde todos están unidos por un lazo de sangre-dijo Tristán mirándolos-Pero estaremos conectados el uno con el otro por la sangre de Miguel
-Eso hará que ningún ángel que no pertenezcan a nuestra alianza nos encuentre, pero eso no significa que dejaran de buscarnos
- ¿Cómo un rastreador? -dijo Jared pensando en la policía, aunque no estaba seguro
-De alguna manera-dijo Alexander-Tienen que prepararse para todo
Jared y Verónica estaban frente a la casa de ella, Verónica estaba afuera y esperaba a que su madre saliera para abrazarla y ver su sonrisa, pero esa era una idea que desapareció tan rápido como había aparecido.
-Todo va a estar bien-dijo su amigo tomando su mano y los dos entraron a la casa
- ¿Qué se supone que tenemos que hacer o llevar?
-Bueno, las veces que me he mudado mi madre siempre dejaba una lista en el refrigerador, ahí está todo lo que debemos hacer-dijo con una leve sonrisa
-Le dije a mi madre que tendría que salir de viaje escolar-dijo él sentándose en la cama de la habitación de la madre de Verónica, ella estaba sacando las maletas del closet de la habitación
-Es demasiado raro, suponiendo que pasara un tiempo sin que volvamos
- ¿Qué te tenemos que hacer?, bueno soy un humano y aunque tú pasaste la mayoría de tu vida viviendo como una, no lo eres
-Gracias-dijo ella con una ligera sonrisa y tomo una de las mascadas de su madre que quería llevarse
-No me refiero a eso, solo que tú podrías unirte a la alianza sin ningún problema y yo ya he decidido acompañarte
-No vamos a dejar que nada malo te pase, te lo prometo
-Tenemos que curarnos las heridas o al menos yo tengo que hacerlo-dijo y ella asintió, Jared se puso de pie y los dos fueron hacia el baño para utilizar el botiquín del baño
Él se sentó al borde la tina y espero a que Verónica sacara lo necesario, se retiró un poco la camisa y miro el gran rasguño que ya tenía sangre seca alrededor, miro los brazos de Verónica que estaban con marcas de quemaduras, pero no parecían tan graves.
-Ambos ángeles parecen demasiado inestables-dijo cuando ella puso el algodón con alcohol sobre la herida
-Si, lo parece-dijo ella sin mirarlo, se estaba concentrando en lo que hacia
-Creo que hay tensión entre los dos, lo entiendo, son hermanos, pero no creo que el uno pueda vivir sin el otro
- ¿Qué eso no hacen los hermanos? -dijo con una sonrisa y él asintió