El brujo se sentó a la mitad de la larga mesa, en la cabecera estaba Cuntuan y al otro extremo #2, las criadas entraron con las bandejas de carnes, patatas, salsas y ensaladas. El ama de llaves se acercó para servir al brujo y tomó una jugosa y enorme presa de pato asado cuando Cuntuan habló con la voz llena de autoridad. — ¡Alto!, a mi amo solo puedes darle verduras y las patas del pato o de la gallina, las mejores presas debes ponerlas para mí y #2. La mujer observó con algo de temor al brujo, por más que aquel hombre sea su amante él es un brujo real con poderes reales y ¿quería que comiera las sobras? — ¡Obedece! La mujer dio un respingo con la orden del brujo y obedeció, enseguida regresó a la cocina y trajo las patas, cabeza y viceras del pato, todas estaban perfectamente coci

