Zillah quiso llorar, no solo estaba cubierto de babas y olía horrible, pasó un susto terrible con el ataque de aquel verliba y ahora escuchaba que ese hombre pez lo confundió con una hembra de carpa y quería fecundar los huevos de ella. El verliba observó la cara de asco y pánico de Zillah y creyó que lo estaba teniendo en menos y lo consideraba muy poco fértil como para fecundar muchos pececitos con cualquier hembra de verliba y se enojó. Sujetó a Zillah por un pie y lo lanzó por lejos, el cachorro voló por encima de varias piedras y escombros y ¡Chumblug! cayó dentro de un pozo. Por fortuna para Zillah el pozo no era venenoso y no tenía monstruos, pero le costó mucho trabajo salir de sus aguas espesas y fangosas, una hora después caminaba con mucha dificultad pues sus ropas se estab

