Nuuet se adelantó y soltó su aura para frenar un poco el aura agresiva de Jalur, entre los curiosos habían bastantes cachorros, todos habían ido ilusionados por el pastel y se habían acercado lentamente con la ilusión de obtener un pedazo primero. Jalur siempre había ordenado darles a los cachorros no solo los primeros pedazos, también una de las frutas de azúcar o cualquier otra decoración y siempre pedía dos para él, guardaba una para Zillah y se la daba en secreto. Jalur gruñó y se tronó el cuello, no se había fijado de la presencia de los cachorros, con tono amable les indicó a los pequeños que en esa ocasión no podrían tomar un pedazo de pastel, al parecer a Hardeks se le fue la mano con el azúcar y si comían terminarían con dolor de estómago. Las hembras se llevaron a los cacho

