Ymika suspiraba mientras ataba su paca de trigo, los rumores entre los trabajadores eran cada vez peor, al parecer la huida de la hija del granjero no pasó completamente desapercibida y la loba no sabía que era peor que insinuaran que Lilois era un amante precoz o que insinuaran que Lilois no sabía complacer a la hija del granjero. Ella salió muy rápido de su cuarto sobre el granero y desde ese día evitaba a Ymika siempre que podía y por supuesto era bastante obvio para todos que algo pasaba entre ellos. Ymika había tenido la leve esperanza de ser amiga de la muchacha, en la manada no tenía amigas, su cabello ondulado solo le trajo enemigas, ahora de seguro tampoco podría ser amiga de ella. Estaba preguntándose si debía buscarla para hablar, esa noche Ymika despertó por las sacudidas

