—Ayer no hablamos bien, ¿Vas a contarme lo que pasó con Van? —le pregunté arqueando una ceja y ella apartó la mirada pero enseguida noté sus mejillas más sonrojadas. Dee y yo somos muy diferentes pero a la ver tan iguales. Ella es como mi hermana y no quiero que se sienta avergonzada por nada. Mucho menos si le gusta Van, después de todo sé que aunque van sea menor que nosotras es un buen chico. Papá ha intentado integrar a Vangelis a la empresa pero simplemente el chico está obsesionado con tener un gimnasio. No diré que mi hermano es un santo pero no sale demasiado con chicas, además, jamás lo he visto que mire a nadie como miró a Dee ayer. Parecía interesado. Atraído hacia ella. —Vangelis... me besó en la piscina hace tres años cuando vine de sorpresa para tu cumpleaños. Tu est

