**Capítulo 2: Un Vistazo a su Mundo**

364 Words
"Te ayudaré con las finanzas, así tú puedes...", comenzó a decir Melisa, pero Cristina la interrumpió rápidamente. "No, cariño, yo podré, tranquila. Me ajustaré más. Sí, tendré un cuaderno". Las dudas sobre ella volvieron a florecer, pero no dijo nada. Se quedó en silencio. Se subieron al vehículo. Cristina se abrochó el cinturón de seguridad y miró por la ventana durante todo el trayecto en silencio. Estaba sumida en sus propios pensamientos, pensando en que habían ascendido a Víctor y estaba muy feliz. Cuando llegaron, Cristina quiso ir a la habitación y dormir, pero él la detuvo. "Cariño, tenemos que celebrar. Vamos a comer algo, yo invito", dijo. Ella respondió, "No tengo hambre", y desapareció por el pasillo, dejándolo solo. Los días pasaron más tranquilos, pero Cristina se sentía un poco triste. En primer lugar, porque los días habían sido bastante monótonos. No sabía si aceptar, si en algún momento vería más seguido a Víctor. A pesar de que pasaba el tiempo, él apenas llegaba a casa. Había días en los que no aparecía, y eso la entristecía. Después de aquel ascenso, había perdido más contacto con él y además, las cuentas seguían desfavoreciendo la casa. Un día llegó después de haber estado tres días bastante ausente de casa. "Por fin llegas", comentó ella con el ceño fruncido, cruzada de brazos, mientras estaba apoyada en la barra. "Cariño..." "Hace unos días terribles. He tenido que quedarme muchas horas de la noche para trabajar", dijo él. "¿Qué quieres ahora?", preguntó Cristina al verlo al mediodía, parado frente a ella con un portafolio. "Tengo que pagar unas cosas y necesito dinero", respondió él. "Me dijiste que podrías solventarlo solo, ahora arréglatelas tú", comentó ella por primera vez y se dio la vuelta para irse a la habitación. Quería cambiarse para ir a correr con su amiga Melisa, para evitar tener que soportar a su esposo. "Por favor, necesito el dinero", murmuró él, y Cristina puso los ojos en blanco, ignorándolo por primera vez. Quiso cerrar la puerta, pero él interpuso su pie derecho para impedir que se cerrara. "¿Qué quieres?", preguntó ella con desgano, y él se dejó caer en la cama.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD