X

1058 Words
Llego con los mocos tendidos al penthouse para sacar mis cosas, tomo una maleta y empiezo a meter todo, veo el retrato de los dos en la mesita de noche... ¿alguna vez han sentido que han amado tanto a esa persona pero que sienten que ellos no los aman con la misma intensidad que tú? Pues yo lo estoy sintiendo ahora. Tomo lo que puedo, no sé ni si quiera a donde iré, tengo algo de dinero ahorrado pero no podrán darme un departamento hoy mismo así que llamo a la única persona en quien confío. Yo: Piero Puedo: Hola Allesa, quedamos en que íbamos a cenar - Yo me sorbo la nariz - ¿estás bien? Yo: No, necesito un lugar a donde ir, me he quedado sin empleo y sin casa Pierdo: pero por supuesto, estás en tu día de suerte aún estoy en Paris, ¿donde pasó a recogerte? Yo: te enviaré la dirección y Piero te lo agradezco mucho en serio Piero: aunque lo nuestro ya pasó eres una persona muy buena Allesa te veo allá Me cuelga y yo bajo al primer piso del penthouse y veo a Hades entrar agitado me mira y mira la maleta en mi mano. - No... Allesa. Por favor escúchame - No tengo nada que escucharte Hades, escuche suficiente - Allesa, haz lo que quieras conmigo, ignórame, golpéame, háblame mal, pero por favor no te vayas te lo ruego - Hades, entendí que no me amas como yo te amo a ti, mira hasta donde hemos llegado por tu prioridad a ser un macho alfa a ser humilde y reconocer que tenías una buena mujer a tu lado - Aun tengo... - ¿Tan seguro estás? Me largo Camino hacia la puerta y el se interpone - No te dejare ir - Debo irme, Hades ¿cuál fue el arreglo que hiciste? ¿Casarte conmigo para ti es un arreglo? O sea que todo esto fue mentira... yo a ti te he amado como a nadie en la vida! ¡Me secuestraron! ¡Me violaron! Me dañaron física y mentalmente y todo lo superé por que creía en el amor que había entre nosotros y el futuro que ambos podíamos construir - Y yo también quiero todo eso a tu lado, sabes que te necesito - Si me necesitarás no hablaras de esa forma de nosotros - Yo necesito que tú entiendas que yo no puedo dejar que nadie te haga daño - No dejas que nadie me haga daño para hacérmelo tú Paso a su lado y el me abraza fuerte y yo lloro - Yo te amo nena, yo te amo más que a nada, te amo como a nadie y nunca mas volveré a negar lo nuestro, a decepcionarte a hablar mal de ti aunque no es verdad lo que yo le digo a esas personas - Hades yo creo que esto es una señal, fue antes de que nos casáramos y necesitamos un espacio - Yo no quiero separarme de ti entiéndelo - Debo irme - ¿A donde iras? ¿En qué irás? No me dejes solo por favor - Bro las lágrimas rodar por su mejilla y sonrío melancólica le doy un beso en la mejilla y salgo al elevador entrando en este escuchando como el grita mi nombre y maldice rompiendo cosas y llorando. Me resbalo por la pared del ascensor llorando fuertemente, Hades es el amor de mi vida, y puede que yo también sea para el pero necesitamos este tiempo. Salgo poniendo mis gafas y bajo a dos calles donde cité a Piero, lo veo arrimado en su auto y me acerco. El me ve y me saludo luego su cara se entristece y me abraza - ¿Que paso? Pero ¿perche estás así mi bella? - No quiero hablar solo... ¿vámonos si? Veo mi teléfono y veo llamadas de Hades, de Lili, de Chad, lo hago a un lado y me duermo en el asiento trasero para mitigar el dolor que siento en el pecho. *** - Hades, no hagas eso Lo veo bebiendo sin parar despeinado y apoyado en el borde de la azotea del edificio - Hades no El niega llorando y se tira y yo grito. ¡Joder! Me levanto agitada y pongo mi mano en mi pecho y veo entrando a Piero a la habitación. - ¿Estás bien? Ya ven - una semana, una semana sin el. Lloro en el pecho de Piero queriendo estar metida en el de Hades... dos semanas... dos semanas han pasado y no lo he visto, sus llamadas dejaron de aparecen en la pantalla de mi teléfono, y la misma pesadilla todos estos días. - Piero perdóname - No tienes nada que perdonarme solo que no me dejas dormir Lo dice de manera de chiste y yo rio un poco - Mañana me mudaré - Por mi te puedes quedar todo el tiempo que quiera tu compañía ha sido divertida aunque depresiva bella donna, salgamos - Nooo - Salgámos a caminar un rato o a bailar, algo que te mejore el ánimo, cuéntame ¿por qué confiaste en mi? Digo... no me molestó, pero, ¿por qué yo? - Sinceramente no lo sé, no encontraba a nadie más - Vale... una pregunta ¿tienes algo con... Acker? Lo miro y niego - No... no había nada - Vale alístate y salgamos es casi de noche aprovechemos que se está poniendo el sol, quiero que te pongas divinamente, bellísima, cómo la Allesa atrevida que conocí ¿vale? - Si esta bien Me levanto al baño y ni si quiera he tenido las ganas para haberme peinado y no haberle dicho ni una palabra hasta hoy a Piero, me da mucha pena con el. Debo irme a Italia aunque lo deje todo. Quizás Erick tenía razón y elegí mal, quizás Ares tenía razón en que el iba a destrozarme, quizás Hades tuvo razón al decirme que no estuviese con el. Salgo de la ducha y seco mi cabello, tomo un vestido blanco suelto que llega hasta mis rodillas, nada de la ropa que fue comprada con su dinero la tomé, nada que fue por el y de el la tome. Hades siempre será el hombre de mi vida, pero hasta tanto el no decida cambiar no estaré con el y mucho menos casarse, no podemos obligar a cambiar a alguien y el eligió ser como es y dejarlo así.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD