—¿Que vas a hacer? —susurré preocupada. —Largo —dijo al final y se marchó hacia el otro lado, dejándome sola. Mi corazón comenzó a bombear rápido por el miedo y subí corriendo al segundo piso, para no quedarme sola en las escaleras. Los señores Sartori seguían en su habitación, al igual que Emma y no sabía nada de los Tanner. Ellos dormían en el primer piso, en la habitación de huéspedes. Cerré la puerta de la habitación de Christian y me puse contra ella. Tenía miedo de que el hombre que me había acechado dos veces estuviese de vuelta, pero por alguna razón me daba más terror lo que fuese capaz de hacer Christian a alguien que se infiltró a su casa. ¿Podía caber la posibilidad de que por violar propiedad privada, el "dueño" pudiese atacar a muerte a quien la invade? ¿O eso era co

