Hola, ¿sigues viva?, ¿no te intoxicaste? Mati Querido No Esposo Mi celular sonó en mi mesita de noche, mientras yacía en el baño, arreglandome para salir con Emma en una media hora. Iba a conocer a sus amigos y más que ponerme nerviosa, estaba ansiosa por conocer a personas del pueblo y descubrir cómo eran. No era como si fuesen extraterrestres o seres extraños, pero estaba tan acostumbrada a las personas de ciudad, que el conocer a aquellos que permanecían en un pequeño pueblo, que no parecía tan pequeño, me daba intriga por saber más sobre este. Y mucho más sobre el tan famoso asesino, que quita cabezas a las personas por diversión. Esa era mi razón para venir al pueblo, y sentía que se me estaba olvidando, con todo lo que había pasado en casi dos días. Claramente tenía que averiguar

