Capítulo 3

1226 Words
Capítulo 3 Yelena Corre, Yelena, corre… Muerdo mi labio inferior y aprieto mis manos lo más fuerte que puedo a medida que me apresuro a correr a pasos veloces. Joseph cumplió su promesa, me hizo ver como que perdí la vida tras una fuerte golpiza que recibí luego de que se deshicieran de los cuerpos de mis padres. Tomé una pastilla que me hizo perder el conocimiento y cuando desperté estaba dentro de un contenedor de basura. No fue fácil para él hacer esto, sinceramente, arriesgó su vida por salvar la mía a cambio de nada. Si los italianos se enteran de que sigo viva, será el fin de los dos. Todos estos años viví con mis padres en Italia, pero en vista de lo sucedido, Joseph organizó todo para que pudiera viajar a mi país natal, Rusia. Continúo corriendo por las calles oscuras de Italia sin saber con exactitud donde me encuentro. Necesito tomar un taxi que me lleve de camino al aeropuerto para salir lo antes posible de este país. Lo único que tengo disponible en los bolsillos de mi pantalón es, dinero y mi pasaporte, cortesía de Joseph; por tal motivo, me tocará primero entrar a una tienda y comprar algo, porque si llego con este aspecto al aeropuerto estoy segura de que no me dejarán subir al avión. Finalmente, llego a una calle concurrida y paro de correr para descansar. Inclino mi cuerpo y poso mis manos en mis rodillas a medida que inhalo aire profundamente porque mi corazón parece querer salirse de mi pecho a causa de sus pulsaciones aceleradas. Cierro los ojos por unos segundos tratando de inhalar todo el aire que me sea posible antes de tomar de nuevo mi camino. Tengo el cabello húmedo y siento el sudor bajar por mi espalda a causa de la carrera que tuve que dar para alejarme del sitio donde me había dejado tirada, Joseph. Estas próximas horas son cruciales y definen mi vida, así que no puedo cometer ni un error. Después de calmar mi respiración levanto la vista y me doy cuenta de que estoy frente a un mercadillo de ropa. Entro al primero que veo y compro varios atuendos, además de maquillaje y un bolso para meter todo en él. Le pregunto a una de las dependientas donde queda un baño cerca y esta me lo informa. Me apresuro a llegar y una vez lo hago, me quito la ropa que tengo puesta. Lavo mis brazos y rostro, así como otras partes de mi cuerpo. Ato mi cabello en una coleta alta y sustituyo la ropa vieja por la nueva. Me observo a través del espejo y a pesar de los golpes, al menos parezco una persona común y corriente. Oculto los moretones con el maquillaje y finalmente, luzco como nueva. Nadie creería que la chica entró a este lugar es la misma que saldrá de aquí. Minutos después me encuentro en el asiento del avión rumbo a mi nuevo destino. Uno en el que no tengo ni puta idea de lo que haré cuando llegue, aunque lo importante, es que al menos estaré lejos de todas las personas que me hicieron daño y comenzaré una nueva vida. Papá, mamá, viviré por ustedes y cumpliré mis sueños en su honor… (***) Años después Desde aquel fatídico día en el que perdí a mis padres no he hecho más que sobrevivir día a día al mundo exterior. No ha sido fácil, aun así, he hecho lo imposible por salir adelante y continuar con mi vida. Al principio no podía dormir, temía que si cerraba los ojos volvería de nuevo a ese espantoso lugar. Con el tiempo aprendí a darme cuenta de que ya no estaba allí, que no había nada que me hiciera daño porque ya han pasado varios años y siguen sin darse cuenta de lo ocurrido. Al parecer el plan de Joseph sí funcionó y pude ser completamente libre. A pesar de que ahora sí logro dormir, todavía me persiguen mis temores, los días que estuve encerrada, las torturas, la muerte de mis padres… absolutamente todo. Me gustaría borrar esos sucesos de mi cabeza, más me es imposible. No hay nada que logre que eso pase. A raíz de esto, suelo tener constantemente pesadillas que interrumpen mis sueños, permitiendo así que no descanse como deseo. La Yelena Vólkova que salió de Italia no es la misma que soy hoy en día. En la parte física cambié mucho, ahora tengo el cabello rojo y mi cuerpo creció considerablemente en algunas áreas. A simple vista se aprecia que ya no soy aquella jovencita cuya vida giraba en torno a ella y sus caprichos, ahora soy capaz de lograr muchas cosas y nunca obtengo un no por respuesta. Y, en caso de ser así, me esfuerzo más para lograr lo que en su momento no pude. En cuanto a la parte personal, ahora soy muy desconfiada y tengo un carácter de mierda que ni yo misma me soporto. También retomé mis clases de defensa personal y manejo de armas para estar preparada en todo momento. Llevo un arma siempre conmigo y no tengo miedo de usarla si se presenta la oportunidad. Hace poco asistí a una audición en la Academia de Artes Vaganova para obtener un cupo y así comenzar a cumplir mis sueños. Estos años en Rusia me he dedicado a trabajar y ahorrar dinero para entrar en una escuela tan prestigiosa como esta. De allí han salido muchos bailarines reconocidos y es uno de los logros que más anhelo adquirir. Me esforcé mucho en mi presentación y dejé a más de uno impresionado, lo sé porque una vez terminó la presentación me lo hicieron saber. Cuando bailo me olvido de todo, siento que soy libre como un ave al volar por los cielos. Espero realmente que me llegue la carta muy pronto, de lo contrario me tocará tocar la puerta en mi segunda opción. De todos modos, algo estoy decidida a hacer, y esto es, no rendirme jamás. Llego al apartamento que tengo alquilado luego de una larga jornada laboral en donde debo mostrar ser agradable con todos los clientes y al abrir la puerta veo una carta encima de la alfombra. Me inclino para tomarla en mis manos y al ver su proveniencia mi corazón comienza a latir apresuradamente. Suelto las cosas que tengo en las manos y cierro la puerta detrás de mí con el pie sin dejar de observar la carta. El momento que tanto anhelé por días finalmente llegó, solo espero que mis padres me estén ayudando a lograr mis sueños desde donde quiera que estén. Abro la carta y leo las primeras líneas: La Academia de Artes Vaganova se complace en informarle que usted ha sido admitido(a) para formar parte de nuestro programa académico del próximo año. ¡Felicidades! Es importante que el día de ingreso usted… ¡Oh, por Dios! ¡No puedo creerlo! ¿Realmente está ocurriendo? ¿Podré lograr mis sueños después de haber resucitado del infierno? Las lágrimas comienzan a mojar mis mejillas y mis piernas pierden su fuerza haciéndome caer de rodillas al suelo. No puedo creerlo… Fui aceptada… Estoy tan feliz que lo único que hago es llorar como una tonta. De ahora en adelante mi vida cambiará y sé que mis padres me acompañarán en todo momento…
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD