Los problemas de negocios por los cual había sido interrumpido su paseo con cierta señorita, lo mantuvieron fuera de Londres por algunas semanas, una de las propiedades de su ducado había sido atacada por ladrones y había tenido que viajar hasta allí para poder verificar si se encontraba todo bajo control y poder también hablar con los comerciantes y socios de algún que otro viaje de negocios como los que solía hacer y que llenaban el arca familiar. Al llegar nuevamente a Londres se encontró con muchas invitaciones a veladas, ansioso por poder encontrarse con Joselyn una vez más y poder disculparse por su falta de descortesía, acepto una gran cantidad de ellas, dispuesto a arrastrar a sus hermanos con el si era necesario, sabiendo que durante el tiempo que él se había encontrado ausente,

