Nada había salido en aquel paseo como ella deseaba, y tenía el mal presentimiento de que el duque no iba a volver a invitarle, ni siquiera podía afirmar que él quisiera volver a saludarle. Había bastado un par de carcajadas para que la Srta Julien's volviera a estar a su lado acusándole con la mirada. El hermano del duque, le había anunciado de un problema que tenían que solucionar de forma urgente por lo que el duque, disculpándose, las había acompañado nuevamente a la carreta, dando la orden de ser dejadas en la puerta de la propiedad de su hermano y se había despedido distraídamente sin mencionar un futuro encuentro Suspiro, frustrada y con ganas de llorar, se sintió horrible por no poder comportarse como una dama normal, y se sintió a un más tonta al encontrarse queriendo ser como a

