Capítulo V No estoy lista

1047 Words
Puedo observar como la mandíbula de Logan se comienza a tensar. –Vámonos, Olivia –me habla Caleb sin dejar de ver a Logan. –S-sí –tartamudeo. Paso en medio de todos para tomar a Phoebe, pero cuando paso frente a Logan algo me pone completamente nerviosa. –Eres mía –Logan susurra haciéndome abrir los ojos como platos. Paso saliva e ignoro lo que ha dicho tomando a Phoebe y saliendo con ella y Caleb. Una vez habiendo dejado a Phoebe en su casa, Caleb maneja hacia mi departamento en un silencio en donde la tensión se siente. –Voy a tomar una ducha –le aviso mientras me dirijo a mi habitación. –¿Sabías que él iba a ir? –pregunta parado frente a mí. –¿Quién? –pregunto parecer despistada. –Sabes de quién hablo. –No. –Sí, Olivia, de Logan, hablamos de Logan –habla levantando su voz. –¿Lo-Logan? –pregunto–, ¿cómo sabes de él? Pasa saliva intentando relajarse. –Tú madre me contó –responde parpadeando varias veces. –¿Y cómo sabías que...? –Que era él –termina–. Me mostró unas fotos. Me quedo en silencio sin saber qué decir, todo era tan raro. –¿Sientes algo aun? –pregunta de golpe. Lo miro directamente a sus ojos pensando bien mi respuesta. –¿Olivia sien...? –No –respondo segura–, en absoluto. –¿De verdad? –pregunta con un pequeño brillo en los ojos. –Sí –respondo, esta vez una pequeña espina de duda–. Además, ¿para qué si él ya se va a casar? Sonrío intentando calmar el ambiente, me acerco lentamente a Caleb y una vez juntos, tomo su mano y la acerco a mi rostro. –Siento algo por alguien más –hablo divertida. –¿Ah sí? –pregunta sonriendo de lado y acercándose aún más. –Sí –lo abrazo eliminando el pequeño espacio entre nosotros. –¿Y quién es el afortunado? –pregunta con aquella voz ronca que tanto me gusta. –Afortunada –susurro. –¿Afortunada? –abre sus ojos exclamando. –Sí –respondo juguetona. –¿Estás segura? Diciendo esto me levanta dejándome en su hombro y camina conmigo hasta la habitación para después tumbarme en la cama y comenzar a hacerme cosquillas. –¡No! ¡Basta! –río fuerte moviéndome desenfrenadamente. Caleb comienza a mordisquear mi cuello haciéndome reír e intentar quitarlo de encima de mí, pero fracaso. –¡Ya! –comienzo a rogar–, ¡por favor! ¡Cal...! Sus labios se estampan en mi boca y comienza un beso lento y suave, mis manos se encuentran en su cuello y mis piernas comienzan a rodear su cintura provocando que se peguen nuestros cuerpos. El beso se intensifica y nos hago girar, quedando yo arriba de él, mis manos siguen en su cuello y sin darme cuenta comienzo a mover mis caderas de enfrente hacía atrás sobre su entrepierna la cuál comienza a ponerse cada vez más dura, sus manos se van a mi trasero y comienza a apretarlo y a amasarlo. Comienzo a desabotonar su camisa y paso mi mano por su duro abdomen, me separo de aquel beso y me quito la blusa para después regresar a sus labios. –¿Estás segura? –pregunta Calum entre besos. Su pregunta me detiene, ¿estaba segura? Claro que lo estaba pero, ¿es porque en realidad quiero estar con él o para olvidar a...? –Puedo esperar –Caleb toma mi mentón–, por ti esperaré lo que sea. Sonrío de lado, puedo apreciar las mejillas rosadas del moreno, sus ojos se achinan a causa de la sonrisa que acaba de embozar. –Creo que... podría esperar un poco. –De acuerdo. Sus torneados brazos me rodean y con poca fuerza me deja a un lado de él.  –¿Quieres ver una película? // Era lunes, un nuevo día, una nueva semana, un nuevo mes, y una nueva revista. –Hola, Oli –Phoebe me saluda animada. –Hola, Phebs –respondo mientras sigo escribiendo en la computadora. Anoto un par de cosas más y por fin volteo a ver a la rubia. –¿Qué pasa, Phebs? –Nada, la jefa no me ha asignado tareas, y estoy aburrida –hace un pequeño puchero. –Sabes que siempre es así para ti a inicio de mes, pero a mitades no tienes ni tiempo de respirar –le recuerdo–, deberías estar disfrutando un poco. Phoebe blanquea sus ojos azules. –¿Cómo puedo disfrutarlo si tú, mi única amiga en el trabajo, sí tiene trabajo? –exclama casi en un grito. No puedo evitar reír ante su actitud infantil. –Hay que buscar la manera de que se ejecute –se escuchan pasos por el pasillo–. ¡Phoebe! La voz de Ellie se escuchó llamando a la ojiazul. –Mierda –susurra Phoebe. –Consigue el número de la siguiente persona, necesitamos una entrevista con al menos un diseñador de la siguiente lista –le ordenan la señora Ellie–. Eriksen Mis manos sudan tras escuchar mi nombre. –Buen trabajo en la última edición –me sonríe ligeramente. –Gra... –la voz se me entrecorta, la aclaro rápido–. Gracias. Intento sonar tranquila y natural. –Necesito que vayas al departamento de abogados para pedir ayuda en unas citas para la siguiente edición. Carajo, no los abogados Me pongo de pie y me dirijo a dicho departamento. Son solo un par de pisos arriba así que no me tardo más de cinco minutos. Llego hasta la puerta de vidrio que muestra el departamento y la abro con fuerzas ya que es más pesada de lo esperado. Una chica bastante alta, de tez morena y ojos miel está en la recepción. –Disculpa, vengo a ver lo de unas citas para la siguiente edición. –Buen día, claro, están en la sala de reuniones –la chica señala una puerta semi transparente. Asiento y sonrío mientras camino hacia dicha puerta. –Gracias. Abro la puerta, sin antes tocar, ¿pude haber sido más tonta?
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD