Es un placer, tío.

1239 Words
Cuando llegué a casa, dormí hasta el mediodía; todo me parecía un extraño sueño del cual quería despertar. Si no fuera por mis dolores y mi inmenso dolor de cabeza, no creería que es real que me acosté con Troy y perdí la virginidad. En verdad, no es algo que me importe demasiado porque sigo siendo exactamente la misma mujer. Solo mamá creía que debía llegar virgen al matrimonio, pero ella ya no está y francamente me parece machista ese pensamiento. Cuando me sentí mucho mejor, me levanté de la cama y me dirigí hacia la sala donde estaba Adams durmiendo. Mi buen amigo se quedó a acompañarme, o más bien a chismear. —Buenos días. Él rió fuerte. —No lo hiciste, ¿verdad? Simplemente asentí con la cabeza. —Creí que te arrepentirías. —Yo también, pero sí lo hicimos. —¿Y qué tal? —No estuvo tan mal, no tengo con qué compararlo. ¿Me acompañarás a la fiesta de despedida de mi tío, verdad? —¿O a tu asesinato? — Si intenta dañarme tengo las fotografías Adams me ayudó a maquillarme como la otra noche porque estoy decidida a dejar de vestirme y actuar como una niña. Él me colocó un maquillaje fuerte de sombra color violeta y labial rojo mate. Escogí un vestido corto color violeta y tacones negros, al igual que mi cartera. También me coloqué unos aretes y una medalla de oro que me heredó mamá. En cuanto a mi cabello, lo dejé liso y suelto, a la altura de mis hombros. Como Adams cena con su novio, no pudo acompañarme y mis amigas no conocen mis planes, por lo cual debí venir sola a la cena. Además de la nueva familia de papá, también nos acompañarán otros socios. Papá es muy importante en el mundo de los negocios y por ello tiene varios socios e inversionistas en diferentes lugares. Siempre ha sabido dónde invertir y dónde no. —Alison te ves muy guapa —me saluda la esposa de mi papá, yo simplemente asiento. No puedo disimular mi odio hacia Cristina. Ella es responsable de mi desgracia, al igual que mi padre y Troy; todos deben pagar. —Estás demasiado arreglada para tu edad —comenta papá. Rodeo los ojos —Yo me arreglo como quiero. —Pareces un payaso —Mati me abraza de las rodillas —y tú ¿qué eres? —Ally, ¿te acuerdas de mis hijos Megan y Jerry? Megan es igual a su madre en el cabello rubio, pero tiene los ojos cafés. Es un poco más baja que yo y tiene pequeños rizos. Diría que tiene la cara de niña buena o estúpida que le encanta a tipos como Drake. En este momento está vestida con un vestido corto color rojo que le llega a los hombros y deja ver sus piernas hasta las rodillas. Jerry tiene el cabello oscuro, ondulado, y la piel bronceada. Tiene los ojos verdes y noto cierto parecido con Troy en su rostro. Está vestido con un esmoquin n***o y corbata blanca. A pesar de ser guapo, es callado y muy reservado, el tipo de hombre que podría estar planeando un asesinato y nadie sospecharía. —Cómo olvidar a los nuevos hijos de mi papá. Es irónico que les preste más atención que a los verdaderos. —Alison, baja la voz. —Siempre has sido la reina del drama, por eso Drake te dejó. Río fuerte y niego con la cabeza —Más bien yo lo dejé cuando me enteré de sus gustos raros. —¿Es gay? Niego con la cabeza —Mucho peor que eso, le gustan las fáciles. El pobre podría contraer una enfermedad, pero eso ya no es asunto mío. —Mejor ve a saludar a los invitados, Allison. —Y mi tío. —Dirás mí tío. Río —Si le dices papá a mi padre con la intención de que te dé más dinero, puedo decirle tío a Troy, no creo que le moleste. —Claro que no le molestará a mi hermano. —La última vez que hablé con el tío, dijo que se tardaría un poco en llegar. —Bien, cuando lleguen me avisan, porque no soporto a estas personas y créanme que no hablo de los invitados —simplemente me marché dirigiéndome al jardín. Cuando me acerqué al jardín, no pude evitar recordar todos los momentos que vivimos aquí cuando era pequeña. Los juegos con mi familia perfecta, cuando mis padres se querían y me querían a mí, y los primeros pasos de Mati. Fui tan feliz y ahora me siento devastada. Es horrible que ahora ellos habiten esta casa, mi casa. Cuando mis padres se divorciaron, ella conservó su dignidad y se marchó con nosotros a la casa que pertenecía a mis difuntos abuelos, en la cual creció, y él no tardó más de un mes en traer a esas personas aquí. —¿Lu? —fui interrumpida de mis pensamientos en cuanto escuché esa voz que conozco a la perfección. Me volteé a verlo y noté que su ropa es completamente opuesta a la de esa noche. Su traje es gris y una corbata negra. Es evidente que está recién duchado por la humedad en su cabello e irradia esa fragancia inconfundible. —Supongo que hola, Troy. —¿Qué haces aquí? —No parece molesto, más bien confundido. —No estaré mucho tiempo aquí, no te preocupes. Así que tú eres el invitado, creí que era una casualidad que tengan el mismo nombre —mentí descaradamente, pero creo que él está tan anonadado que no lo notó. —Son increíbles las sorpresas, debemos hablar. —Estamos hablando —reí. —Tú sabes a lo que me refiero. Negué con la cabeza —Sé que no sueles repetir. Te conozco más de lo que crees y créeme que tampoco quiero que vuelva a ocurrir lo de la otra noche, ni quiero nada de ti. Sin dramas, si te he visto, no recuerdo. Intenté irme, pero él me tomó de la cintura —Tal vez sí quiero repetir. No tienes idea cuánto te me antojas al volverte a ver así. —Si tú repites, es tu problema, pero yo no lo hago. Fuiste uno más y me aburrí demasiado. Él ríe fuerte —No funcionó tu truco de las sábanas. Me di cuenta perfectamente que fui el primero y por cómo gemías mi nombre, no creo que te hayas aburrido. —¡Cállate por tu propio bien! —¿Qué parte de "te quiero en mi cama esta noche" no entiendes? —¿Qué parte de "no" no entiendes? Él me vuelve a tomar de la cintura y al ver a mi padre a través de su hombro, simplemente abrazo a Troy y beso su mejilla. —Ya se conocieron.— Comenta papá. Él se aparta de mí y me mira sorprendido. Noto que ve a mi padre con la misma expresión, yo simplemente río. —Mi tío no me reconoció. No te molesta que te llame así, ¿verdad?— Le pregunté fingiendo inocencia —¿Tío? —Creo que sus ojos se saldrán. —Seguramente no la recuerdas, era muy pequeña la última vez que la viste.— Comenta mi padre. —¿Allison?— Indaga Troy. —¡Sí, adivinaste, tío! Me voy a enfadar porque yo sí te recordaba, Troy. Es un placer, tío.
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