08.

1754 Words
El Laboratorio. . . . Pasó una semana desde mi aventura en el auto de Jason, no nos hablamos en toda esa semana, evitaba toparme con él y ni yo sabía el porqué. Zoé comenzó a salir todas las noches con Mathew, así que prácticamente ahora vivía sola en la residencia. Hoy empezaba la segunda semana y ya me había amoldado muy bien, ya no llegaba tarde a las clases y estaba pendiente de mis estudios, lograría ser la mejor psicóloga de la ciudad. ─Todo esto es por ustedes ─susurré pasando mis dedos por la única foto que tenía de mis padres. Me comencé a vestir para ir a clase, fui a la cocina y me preparé algo para desayunar, cuando observé que la puerta se abrió y apareció Zoé con todo el cabello desordenado y con Mathew y este llevaba un bulto en sus pantalones que iban a lograr que los rompiera. Mathew entro en su habitación y ella se acercó a mi tomando el sándwich que había hecho y llevándolo a su boca ─Buenos días para ti también, hoy no iré a clases, puedes ir en mi auto ─me tendió las llaves ─Ah y necesito que me cuentes que tal están los gemelos que vienen de Alemania ─dijo y entro a su habitación. ─¿Gemelos? ─pregunté, pero ya ella había entrado a su habitación. Me hice otro sándwich y cuando estaba por salir escuché un gemido por parte de Zoé, no pude evitar soltar una risita, cerré la puerta y me dediqué en bajar las escaleras hasta que logré salir de la residencia observé en el estacionamiento a Amber y ahora se encontraba sola, era mi momento de hacerle entender que conmigo no se tenía que meter, todavía no olvidaba todo lo que me dijo el día que llegamos a la residencia. ─Buenos días princesa ─solté llegando a su lado. ─¿Estas esperando a alguno de tus ligues de una noche para que te lleve a la universidad? ─¡Vaya! al parecer que estar con Jason te ha hecho sentirte fuerte ─dijo y en mi cara se podía ver el asombro. ¿Cómo ella sabía esa mierda? ─Las noticias vuelan rápido en esta universidad querida ─soltó. ─Y no te preocupes guardaré tu secreto, aunque no debería ya que has sido tratada como una... ─camine hacia ella y la tome del cabello antes de que continuara. ─Escúchame bien ─aclaré. ─De todas las personas que están aquí con la que menos debes de meterte es conmigo que te quede claro, y esto es una amenaza y yo no amenazo dos veces ─la solté del cabello y me di la vuelta. ─Se supone que, con tu amenaza, ¿debería tener miedo? Porque no lo lograste ─respondió y comenzó a arreglar su cabello castaño. Llegué al auto de Zoé, abrí la puerta y antes de entrar al asiento del conductor volteé a ella y mostré una sonrisa. ─Deberías, porque ya estas advertida ─Y sin más me subí al auto y encendí el motor. Sali del estacionamiento dejándola con lo que sea que iba a responder. Me estacioné al llegar al campus y salí del auto tomando mi maleta y colgándola de mi hombro. Observé a Jason entrando al campus con Marcus, iba a continuar con mi camino cuando escuché mi nombre y al voltearme me topé con Ashton. Lo espere hasta que se acercara a mí. ─¿En qué te puedo ayudar? ─pregunté cuando llego a mi lado, yo seguí caminando hacia la entrada del campus. ─Tu ricitos de oro... ─mostró una sonrisa ─En todo. Este también necesita una calentadita. ─Tenemos psicología social, la clase que estamos juntos ─dijo después de unos minutos, ya que no le había hecho caso a su insinuación. ─No voy al salón, me saltare la primera hora ─respondí evitando que llegara conmigo al salón. ─¿Por qué no vas a clase? ─preguntó ya llegando a la entrada del campus, me volteé a observarlo a los ojos y vaya que era muy guapo ya había olvidado su rostro de demonio. ─Necesito unos momentos... ─chasqueé la lengua ─A solas estoy estresada creo que iré al baño y ya sabes ─dije y le sonreí. Ashton no se esperaba esa respuesta porque se rostro se tornó rojo, me observó de arriba abajo y asintió. ─No necesitas ir sola, te puedo ayudar en eso y conozco un lugar que no son los baños. Hazlo, ve y pierde esa primera hora, puedes estudiar anatomía con el cuerpo formado de Ashton. ─Ven conmigo ─me tomó de la mano y me empezó a conducir a una puerta en el fondo cerca de unas escaleras. Abrió la puerta y todo estaba oscuro, encendió la luz y aprecié que era un laboratorio. Cerró la puerta y de un movimiento me pego a la puerta, mi cabeza golpeó contra esta y sentí un leve dolor. ─Así que eres de las que se tocan solas ─pegó su rostro al mío, colocó sus dos manos a los lados de mi cabeza. ─Que niña tan traviesa eres ─pasó su mano por uno de mis senos y llego a mi cintura. ─Es mejor hacerlo sola, a que un idiota lo haga y no sepa cómo ─dije retándolo con la mirada. ─¿Quieres sentir que yo sí sé hacerlo? ─preguntó en un susurro en mi oído y mis vellos de la nuca se encendieron, acercó sus labios a mi cuello y lo beso. Sin pensarlo dos veces asentí y tomé su mano y la llevé a mi entrepierna ─Voy a besarte y voy a ser muy rudo contigo ─dijo en mi oído y acercó sus labios a los míos. Cerré mis ojos y abrí mi boca para recibirlo, pero no sentía su boca que se acercaba, abrí los ojos y me estaba observando con las pupilas dilatadas. ─No voy a besar esos labios Avery ─colocó sus dedos en mi boca ─Voy a besarte en estos labios ─empezó a bajarme el zipper. Bajó mis pantalones junto con mis bragas y se agacho frente a mí, sentí su lengua tocar en ese punto y pegué mi cabeza a la puerta, cerrando mis ojos. Sí que sabía hacerlo, joder. Tomó una de mis piernas y la colocó en su hombro para tener más acceso a mí, hundí mis manos en su cabello y comencé a desordenarlo, solté unos gemidos que retumbaron por todo el frío salón. No me había percatado que el salón estaba frío hasta ahora. Levantó su cabeza y pude apreciar sus labios húmedos de mis fluidos. ─¿Quieres que me detenga? ─No, continúa ─respondí con la voz ronca. Volvió a mi entrepierna y siguió haciendo magia en mí, coloqué mi mano en mi boca para no gritar como loca por lo que ese demonio estaba haciéndome, Mis piernas estaban temblando y sentí que me iba a caer al suelo, pero él con sus dos manos me tomó de la cintura sin detener lo que estaba haciendo en mi entrepierna. No iba a aguantar más, mordí mis labios para no gritar cuando a mi llego el orgasmo. Ashton se levantó con una sonrisa en su rostro, se acercó a mí ─Me encantan tus gemidos, pero más me encantara follarte y que grites mi nombre con esa linda voz que tienes ─sentí que iba a desmayarme. Me ayudo con mi pantalón y mis bragas, me pregunto si estaba lista y asentí. Abrió la puerta del salón, dejándome salir primero y luego él y luego aprecié como se perdió por un pasillo. Me sentía relajada, pero aún estaba esa llama en mi estomago que no podía apagar necesitaba más, mucho más con Ashton. Caminaba a mi facultad, cuando vi al decano con dos chicos. Ellos estaban de espalda se veían intimidantes, eso me hizo recordar lo que Zoé me dijo sobre unos gemelos ¿Serian ellos? Tenemos que averiguarlo Camine hacia el decano con la excusa perfecta y al detenerme a su lado, se sorprendió al verme. ─Buenos días joven... ─arrugó su frente como si estuviera pensando mi nombre o apellido. ─Turner, era la que estaba perdida el primer día ─respondí sonriendo. Los dos jóvenes se dieron vuelta y en definitiva eran los gemelos. ¡Madre de la gloria! Marcus, Jason, Ashton y hasta Mathew al parecer tenían competencia. Eran exactamente iguales, cabello n***o, cejas gruesas negras, muy altos. Pero observé algo que los hacía diferentes. Uno de ellos tenía tatuajes, pude ver sus dedos y sus brazos tatuados y tenía aretes, pircing en su nariz, mientras que el otro no tenía ni tatuajes ni aretes era un chico normal. Al parecer era un gemelo bueno y un gemelo malo. ─Sí, Turner disculpe tantos apellidos a veces los confundo ─soltó el decano y me hizo salir del estado de shock en el que me encontraba con esos gemelos. ─¿La puedo ayudar en algo? ─preguntó mirándome con una grata sonrisa ─Sí, estoy buscando el laboratorio ─respondí con mi mejor excusa. El decano me explicó y era obvio que ya sabía dónde quedaba, gracias a Ashton y sus labios de dios que me llevaron a ese lugar. Le di las gracias al decano dando la vuelta para regresar al mismo lugar, cuando me llamó por mi apellido. ─Señorita Turner, le presento a nuestros recién llegados vienen de Alemania, necesitaran una amiga en su primer día ─dijo el decano con su sonrisa. ─Mucho gusto, soy Avery Turner ─dije tendiéndole mi mano al gemelo sin tatuajes, él la aceptó con una sonrisa. ─Encantado, Jasper Mara ─respondió y me dio un beso en la mejilla, pude aspirar su aroma y olía exquisito. Miré al gemelo de los tatuajes y le tendí mi mano y dije mi nombre, él pasó su lengua por sus labios. ─El gusto es mío, soy Zev Mara ─dijo se acercó a mí y me dio un beso a centímetros de mi boca. ─Espero que se lleven bien y puedan compartir los mismos amigos, deberían conocer al joven Jason Roberts este año se gradúa igual que ustedes ─dijo el decano tocando el hombro de Jasper. Me despedí de ellos, incluyendo el decano y empecé a caminar hacia El laboratorio que era el lugar al que iba a ir, pero en realidad iba a mi facultad. ─Avery, me gusta mucho tu nombre, no es común ─me volteé y vi a Jasper caminando detrás de mí. ─Gracias ─respondí y sonreí. Él siguió a otro pasillo y yo me dediqué en caminar a mi facultad tratando de olvidar todas las sensaciones que había vivido esta mañana.
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