La suerte de ser sorpendidos

1848 Words

Lena avanzaba por los pasillos de la clínica como un animal herido, pero no derrotado. Su rabia era una criatura viva, retorciéndose dentro de ella, arañando, suplicando por salir. Apenas podía respirar bajo el peso de la traición que había presenciado. Era inconcebible que hacía apenas unas horas Adrian hubiese estado en su cama, atrapado entre sus piernas, jadeando su nombre, el de Elise, como si fuera su única verdad… y ahora, como si nada de eso hubiese tenido significado alguno, lo viera sonreírle a otra. No había razonado. No se había permitido pensar. Su cuerpo, su orgullo estaban heridos, su furia... todo había actuado antes que su mente. Era el instinto primitivo de la hembra que defiende lo que considera suyo, el estallido crudo de los celos, aunque su razón intentara disfrazarl

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD