Bárbara. —¿Donde lo dejamos, señorita? —Josh me pregunta con las cajas de cartón en sus manos. Hades le ha pagado para que nos ayude a traer nuestras cosas a la nueva casa. Él aún está trabajando. Me ha dicho que Ashton le prestó este lugar para nosotros. Es demasiado lindo. Es una casa bastante grande, con un enorme patio, y la vista del porche te deja ver la playa. Me encanta. —Por ahí esta bien, Josh. —digo, señalando el pequeño sofá que se encuentra en la sala de estar. A pesar de que la casa ya se encuentra amueblada, he decidido cargar con algunas de nuestras pertenecias, y por supuesto, con nuestra ropa. Me alegra que Hades se haya encargado de que todo esté listo antes de mi llegada, así no tengo que preocuparme por qué llevar y qué no. Josh asiente, y deja la pequeña caja sobre

