Esa sería la última noche de Vicky y Richard solos al despedirse de los niños les prometieron que volverían al día siguiente por ellos. Richard sabía muy bien que debía hacer que esa noche fuera especial así que cuando llegaron a la casa bajó las luces de la sala puso música romántica y abrió una botella de vino, tomó de la mano a Vicky y la invitó a bailar mientras le decía al oído —Debemos aprovechar muy bien esta noche. —¿A que te refieres con aprovechar? —le dijo Vicky, mientras sonreía sabiendo bien a que se refería Richard. —A que quiero que sientas todo sin miedo, que no tengamos que preocuparnos que nadie nos escuche, quiero volver a hacerte sentir lo de la vez pasada. —¿Te refieres al squirt? —Eso también, sólo déjate llevar y confía en mí, tranquila no haré nada extraño, per

