Martín No podía creer que acababa de tener sexo por primera vez con la mujer por la que estuve enamorado durante toda mi vida. Los dos seguíamos abrazados entre las sabanas, sintiendo nuestros cuerpos desnudos de una manera acogedora y cálida. Estuvimos así durante un rato, hasta que de un momento a otro yo me atreví a pronunciar: - E-Elena yo quiero decirte que...- hablé finalmente con la respiración agitada, mirándola con vergüenza. - Shhh calla, Martín- ella colocó un dedo sobre mis labios-. Al igual que tú también quería esto desde hace mucho tiempo- dijo, enredando sus manos en mi cabello y apretándome contra ella. - ¿D-Desde hace tiempo?- tartamudeé, sonrojado. Elena se calló. No dijo más y yo tampoco quise preguntar. Al cabo de un rato le pregunté tímidamente: - ¿Tu también ha

