Elena se encontraba en su habitación cenando con su pequeña hermana Casandra, la reina no había salido de sus aposentos desde que Fedra había llegado al palacio con Adham y la muchacha no quería confrontarla de nuevo, no le apetecía más drama del que ya había visto con su madre desde que regresó. La nana de Casandra había entrado por la pequeña princesa para llevarla a sus aposentos para prepararla para dormir, Elena le prometió que estarían tomando los alimentos juntas y de ser posible jugar con ella y con Cordelia también. Pasados quince minutos, Cordelia llegó a la habitación de Elena sin avisar, abrió la puerta de manera abrupta al mismo tiempo que la propietaria daba un respingo por la sorpresiva visita por la noche, cerró la puerta tras de sí. Tenía la cara pálida y estaba con la

