CAPITULO 51| EL TATUAJE

1502 Words

Un ligero zumbido puso a Ludmila a temblar mientras veía las agujas acercandose cada vez a Franco. El tatuador parecía demasiado concentrado mientras hacía su trabajo pues sabía a quién estaba tatuando y debía hacerlo bien si es que quería salir ileso, lo que el pobre hombre no sabía era que ese tatuaje era su sentencia de muerte pues Franco nunca se arriesgaría a que fuera comentando cuál era el nombre que se estaba tatuando en el pecho. El nombre de Ludmila estaba en su cuerpo. La italiana sonrió cuando el trabajo estuvo terminado y esas elegantes letras estaban tintadas sobre su piel acompañadas de una delicada rosa que tenía hojas perfectamente definidas. —¿Duele? —¿Quieres probar?—preguntó el italiano con una ligera sonrisa que la hizo pensar en hacer algo sumamente osado. Tal

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD