Sabrina. Jamás creí que viajar con tres niños iba a ser tan tedioso, y ni hablar de Enrique que tiene pánico, la verdad que no sé para qué quiso viajar en avión si tiene terror, pero el terror que paraliza y desespera a la vez, me dio mucho miedo cuando lo vi que se ponía blanco y comenzaba a mirar hacia todos lados, lo primero que me dije fue que iba a salir corriendo por eso puse una mano en su vientre como sosteniéndolo. —Ya llegamos, tranquilo. —se tira hacia atrás respirando con fuerza, tiene el pelo mojado en transpiración. —Dame la mano, no me sueltes. —Yo doy mi mano papi. —sonríe cuando Isra le da la mano, vinimos en clase ejecutiva donde son como unos módulos compartidos, Isra va con él y Levi con Ester conmigo—. Ya pasó papi, yo te cuido. —Gracias hijo. —esperamos a que nos

