Capítulo Entre el Amor y el Deber La sala de reuniones en la oficina de operaciones de la policía estaba iluminada por un tenue resplandor, que creaba sombras en las paredes revestidas de mapas y documentos confidenciales. El ambiente estaba cargado de tensión, una sensación palpable que se hacía más pesada con cada palabra pronunciada. Valentino Moreno estaba sentado al borde de su silla, sus ojos oscilaban entre el jefe Horacio Funes y Álvaro Méndez, su compañero y amigo. En su interior, una batalla se libraba entre su deber como oficial infiltrado y sus sentimientos hacia Clara. —Jefe, necesito hablar con Clara —dijo Valen, su voz un susurro tenso—. No puedo seguir así, ocultándo le todo. Es más que un caso para mí... Ella es el amor de mi vida. No quiero perderla. Horacio Funes lo

