Ramiro. Me despierto sonriendo porque siento besos en mi vientre y que sube hacia mi pecho, suspiro porque me da escalofríos, y no puedo parar de sonreír, y no quiero dejar de sonreír porque me encanta, esto que hace me gusta. —Buen día. —me rio cuando llega a mi cuello y esta toda encima mío y mi manos ya cobrando vida—. ¿Cómo dormiste?. —Yyyy, maravillosamente dormí. —llega a mi cara donde sonríe—. No puedes ser tan hermosa Duhan. —Ay, me da vergüenza que digas eso. —Noooo. —me giro poniéndola debajo mio—. Eres hermosa Duhan, te juro, nunca vi a ninguna mujer tan hermosa. —se rie negando, quedo serio viéndola reir—. ¿Crees que estas lista?. —Obvio que estoy lista. —me arrodillo buscando la caja de preservativos, ella se revuelve acomodándose y me la agarra, casi que me voy para atr

