Verónica Nervios, terror, pánico. Tres palabras para definir mi estado en este momento, el miedo recorre mi cuerpo con rapidez mientras rosa se encuentra frente a mi mirándome preocupada, acabo de vomitar todo mi almuerzo, y volvi a casa por las náuseas, habían pasado un par de semanas desde que volvimos de Francia, y no sabía lo que pasaba, aunque rosa tuviera una ligera sospecha. No no no no ¡no! No podía ser. —Verónica... ¿Cuando fue la última vez que tu... que tu...? —¿Que tuve sexo? La corto y ella asiente. —Una semana... Musito y abro los ojos como platos. —No, no. Digo mirándola, me levanto nerviosa y me siento en la cama pensativa. Las últimas veces que nick y yo habíamos... no, no usamos protección, y yo tomé la píldora, así que no podía ser que estuviera embaraza

