Leyla. Al día siguiente, me paso por la mansión Gibson, para ver a las niñas. Mi madre sigue tan agotada y adolorida, que la mantienen medicada y sedada, así que son muy pocas las veces que se mantiene conciente. Cuidados paliativos mi trasero... No voy a pensar en nada de eso, porque mi madre saldrá de esta. No voy a perder a nadie más este año. Cuando llego al portón, este se abre, sonrió al guardia que me responde de la misma manera. Me estacionó frente a las escaleras qué conducen a la entrada principal. Con un suspiro, me armo de valor para volver a ver a la familia de Roy. Hace un tiempo, esto me hubiera emocionado, esto me hubiera vuelto un manojo de nervios. Conocer a los padres de mi futuro marido, y saber como era su dinámica familiar. Conocer si su madre sería agradable o

