Capítulo 9

3513 Words
Las horas han pasado. Ya estamos a punto de ir a la fiesta, papá me llevará. Harry ya se ha ido al recital, por fin pudo comunicarse con Esmeralda ¡Y esta se escuchó de buen humor! O por lo menos calmada, realmente no sé qué habrá hablado con mi hermano ¡Pero no gritó! Así que creo que todo está bien ¡Genial!   — Daniel… — papá toca mi puerta, estoy peinándome — Ya vámonos…   — Sí… Tomo la bolsa rosa con escarcha, dentro está la muñeca Barbie para Blair.   — Que te diviertas hijito Mamá se despide, está pintando con Henry.   — ¡Diviértete Dany! Henry agita su manito, sonrío ¡Será la mejor noche de mi vida! ¡Lo sé! ¡Por fin podré estar con todos mis amigos! ¡Por fin mi brazo estará libre! Me alzo un poco la manga, un poco más abajo de mi hombro… a pesar de que tallé con todas mis fuerzas… aún se nota la marca de Minnie… “Propiedad de Minnie”   — Sube… Me indica papá, obedezco al instante, siento náuseas.   — Ya quiero llegar… — suelto con emoción — Tyler dijo que habrá luces de colores y mucha comida — agito las piernas — Y regalos para los invitados… ¡Y un show de Power Rangers!   — Que exageración para un cumpleaños de diez años… Miro por la ventana.   — Es lo que se hace por los hijos… sus padres la quieren mucho…   — Yo también te quiero mucho, por eso en tu cumpleaños te llevé a ti y a tus amigos a Disneylandia…   — Sí… Tyler vomitó — me río — Y Francis se tomó fotografías con cada Pato Donald que vio… — sonrío — Y Louis se hizo pis en los pantalones por esperar en la fila de la montaña rusa… — suelto otra risita — Y Minnie… — miro la bolsa con la muñeca Barbie — Ella se subió conmigo a cada bendito juego… incluso a la montaña rusa… fue la única del grupo que agitaba los brazos como loca y gritaba de la emoción… — sonrío — Y tuvimos que esperarla mientras se disfrazaba de princesa…   — Y le compré un peluche del conejo de Alicia en el País de las maravillas…   — Es que a ella le obsesionan los conejos… pero jamás ha tenido uno de mascota… — miro por la ventana — Creo que mejor es un perro… puedes jugar con él…   — Supongo que sí…   — ¿Podemos tener un perro? Pregunto.   — Ya veremos… — papá me mira a través del retrovisor — Daniel… — vuelvo a mirar por la ventana — ¿Sabes lo que es ser “Valiente”?   — ¿Valiente? — pregunto — No temerle a nada   — ¿Y qué significa eso?   — Pues… no temerles a los monstruos… las alturas… las arañas… la oscuridad… cosas que dan miedo…   — Bueno… tienes razón… — miro a mi papá — Yo ahora estoy siendo valiente…   — ¿En serio?   — Claro, estoy conduciendo un auto, debo de ser valiente, porque si tuviera miedo, quizá tendría un accidente… — me vuelve a mirar por el retrovisor — Y debo de ser el doble de valiente porque te estoy cuidando…   — Pero… conducir no da miedo…   — No solo se es valiente cuando te enfrentas a cosas que “Dan miedo” — explica — Lo es cuando tienes la valentía para hacer algo… — lo miro sin entender — Yo tengo la valentía de manejar, tengo la valentía de salir de mi casa cada mañana para poder traer dinero, tengo la valentía de ser padre… — se detiene, ya hemos llegado — Pero también tengo tanto miedo de serlo…   — ¿Por qué? Pregunto, sintiendo una presión en el pecho.   — Temo no poder enseñarles lo correcto a mis hijos…   — Papá…   — Hijo… uno debe de siempre tener la valentía de decir la verdad… — aparto la mirada — Porque después… tal vez tampoco tengas la valentía para afrontar las consecuencias… — asiento — Y yo no creo que haya criado a niños sin valentía…   — Papá… No logré engañarlo.   — Minnie es una niña linda — asiento — Y te quiere mucho… — vuelvo a asentir — No es justo que la lastimes de esa forma… es poco valiente que la lastimes de esa forma…   — Sí…   — Luego hablaremos de esto… — la puerta se abre — Diviértete… Bajo del auto, papá se va ¿Soy poco valiente? ¿Eso significa que soy cobarde? No tuve la valentía suficiente para decirle a Minnie que prefería ir a una fiesta a ir a su recital, tampoco tuve la valentía para decírselo esta mañana, y fui lo suficientemente cobarde para mentirle a mis padres. Creo que sí soy un cobarde…   — ¡Daniel! Tyler se baja del auto de su madre.   — ¡Ey! — sonrío, chocando los cinco con mi amigo — ¡Hay que entrar ya!   — ¡Sí! — Tyler y yo caminamos hacia la entrada — La mamá de Louis dijo que él ya está aquí, lo dejó hace un par de horas   — Genial Sonrío, la puerta es abierta por una mujer sonriente con exceso de maquillaje. La casa de los Hopkins es grande ¡Es enorme! Toda la primera planta está decorada con luces de colores y globos. La música suena a todo volumen, pero nadie baila, todos están correteando por aquí y por allá con tubos de espuma. Hay una mesa larga llena de comida y un enorme pastel celeste con una muñeca encima ¡De veras que sus padres la aman! ¡Esto es estupendo! ¡Esto le hubiese gustado a…! Aunque es celeste… y ese es el color que ella más detesta…   — Ahí se colocan los regalos Indica la mujer, señalando una mesa redonda con cientos de regalos.   — Vamos… Dice Tyler, dejando su regalo en la mesa y corriendo hacia el jardín donde hay más niños corriendo. Le sigo al instante, quiero ya ver a Blair, si hoy consigo lo que quiero todo habrá valido la pena. El jardín está decorado con más luces y globos. Han instalado un trampolín y un castillo inflable, hay un puesto de caras pintadas y una caseta de fotografías con disfraces ¡Se ve estupendo! Hay un pequeño “Bar” donde están dando gaseosa, un DJ ¡Y esferas de hámster en la piscina! Todos están compitiendo en la carrera de esferas. También hay una especia de túnel del terror en una esquina, los niños que salen de ahí consiguen una barra de chocolate… es el chocolate favorito de Minnie…   — ¡Chicos! Louis y Francis corren hacia nosotros.   — ¿Ya probaron el helado? — pregunta Louis, sosteniendo un cono de helado de chocolate — ¡Tienen más de veinte sabores!   — ¡Yo sí quiero! Grita Tyler.   — Yo ya comí helado… — confieso, mirando a todos lados — Además de que no me gusta otro helado que no sea…   — La de la heladería Abuelitos… — Francis rueda los ojos — Pero esos ancianos no están aquí…   — Igual puedes comer cualquier otra cosa — asegura Louis — ¡Vayan a probar las papas fritas! ¡Son espectaculares!   — Sí… — miro a otro lado — ¿Han visto a Blair…?   — Uhhh… — Francis se ríen — Daniel buscando a Blair…   — ¿Y Minnie? Pregunta Louis, mirando mi brazo izquierdo.   — Hoy era su recital… Contesto, un nudo se me forma en el estómago.   — ¡Pero a Daniel le importa dos cominos! — ríe Tyler — Por fin Daniel está solo y sin la pesada rosada…   — Ey… Susurro ¡¿Por qué no le puedo decir que no diga eso?! ¡¿Qué me pasa?!   — Menos mal — se ríe Francis — ¿Se la imaginan en las bolas de hámster?   — Probablemente se hundiría Todos se ríen.   — Minnie no está gorda… —  los fulmino con la mirada — ¿Por qué dicen eso?   — Porque es fea y la bola no soportaría su fealdad Se burla Tyler, todos ríen de nuevo.   — Minnie no es…   — Tú mismo dijiste que sus lentes la hacen ver como un alienígena — se ríe Louis — Aunque es tan fea que los alienígenas se sentirán insultados   — Oigan… Todos siguen riendo.   — ¡Oh vamos! — Tyler me da un golpecito en la espalda — ¡Ella no está aquí! — sonríe — Tienes vía libre para reírte de ella…   — Sí Daniel… — asegura Francis — Y también podemos reírnos de otras niñas feas…   — ¡Sí! Se ríe Louis.   — Como Abby — se ríe Tyler — La acabo de ver, ¡Parece un payaso!   — Yo iba a decir que parece una bola de disco — se burla Louis — Con razón es amiga de Minnie, ambas son bien feas…   — Más Abby Asegura Tyler, haciendo gestos de vómito.   — No, más Minnie… — ríe Francis — ¿No es cierto, Daniel?   — Eh… — los miro a todos, mis amigos siguen riendo — Minnie parece… un algodón de azúcar con patas — mis amigos vuelven a reír — Que se fue rodando, cayó sobre un balde de escarcha y se le pegaron algunos dulces…   — Alguien debería de decirle que se ve horrible con todo eso encima   — ¡Y que lo digas! — me río — Usa siempre un collar con perlas rosadas gigantes, parece que tuviera un gusano en el cuello — todos estallan en carcajadas — Y es tan tonta… ¡La convencí de hacerme las tareas desde que tenemos seis años!   — Yo también quisiera tener a alguien que me haga las tareas Se ríe Louis.   — Pero nunca dejes que ella te haga las de matemática — me río — Porque es tan tonta que no sabe cómo hace el ejercicio más sencillo, siempre tengo que corregirla… — miro a mis amigos — Y… quedarme horas explicándole cómo se hace… pero ella siempre se aburre y prefiere… ella…   — ¿Abrazarte? — me giro, es Rachel — ¿No deberías de estar en su recital?   — ¿Y a ti qué te importa? Protesta Tyler.   — Minnie es nuestra amiga — Abby lo mira con malos ojos — Y ustedes no deberían de burlarse de ella…   — Sobre todo tú… Rachel me mira, trago saliva. Tal vez tengan razón, no debería de burlarme de ella. Minnie ha sido mi mejor amiga desde tiempos inmemoriales, siempre hemos estado juntos, siempre ha estado junto a mí… no debería de burlarme de ella… no debería de permitir que otros se burlen de ella…   — A Daniel no le importa Asegura Louis.   — Diles Daniel Ríe Francis ¡Esto es mucha presión para un niño de diez años! ¡Rayos!   — Yo… ¡No debo de burlarme de ella! ¡No debo de permitir que ustedes se burlen de ella! ¡No está bien! Y en cuyo caso… ¡Solo yo puedo burlarme de ella! ¡Es mi mejor amiga! ¡Ellos no la conocen como yo! No es justo para ella, como dijo papá, que la trate así… ¡Ha sido un error haber venido!   — ¡Daniel! Siento unos brazos rodear mi cuerpo…   — Blair… Me giro.   — ¡Viniste! — sonríe, imito el gesto — Me alegra verte aquí…   — A mí igual… Ambos nos sonreímos. Tiene el cabello suelto, un vestido celeste y una tiara en la cabeza ¡Se ve muy bonita! Toma mi mano y tira de mí. Miro hacia atrás, Tyler me alza los pulgares… Rachel y Abby me miran ceñudas… me siento mal…   — Hay que tomarnos una foto juntos Pide, llevándome a la caseta de fotos.   — Este… — miro mi reloj, son las siete, ya me perdí el recital — ¿De qué quieres disfrazarte?   — Yo soy una princesa… — Blair toma una corona — Tú serás mi príncipe… Coloca la corona sobre mi cabeza, no deja de sonreír. Blair Hopkins es la chica más bonita del salón, ella lo sabe y todos lo saben. Me ha gustado desde los cinco años ¡Y a ella también le gusto! Debería de sentirme contento, divertirme, pasarla bien y atragantarme de papas fritas y banderillas ¡Pero no lo consigo! ¡Lo he arruinado! Engañé a mis padres para venir, he decepcionado a mi padre por ello… ¿Minnie ya estará decepcionada de mí…? Quizá, es lo más seguro ¡Nunca hemos roto una promesa! ¡Jamás! Y ahora estoy con la chica más linda del salón, a la que le gusto desde los cinco años, dentro de una caseta de fotos, y no la estoy pasando bien…   — Hay que presionar el botón… Me estiro, Blair toma mi mano y me sonríe… me besa…   — Wow… Blair sonríe, abrazando mi brazo derecho. Siento una presión en el pecho, quiero sonreír, pero al mismo tiempo huir ¡Quiero ver a Minnie! ¡Me siento muy arrepentido! No quiero estar aquí ¡Ya no! ¡Me arrepiento de haber venido! Incluso si he obtenido lo que quería, besar a Blair… ¡No me siento bien! ¡Falta mi Conejo…!   — Sabía que yo te gustaba más que esa niña… — la miro con confusión, ella me sonríe — Cuando les conté a mis amigas que te había invitado a mi fiesta… ¡Me dijeron que no vendrías! — sonríe aún más — Dijeron que habían escuchado hablar a Minerva acerca de un recital, que era el mismo día de mi fiesta… — me vuelve a abrazar, frunzo el entrecejo — Les dije que tú no irías, que ibas a preferir estar conmigo… ¡Y acerté! — me mira — Sabía que me preferías por encima de esa niña rara…   — Ella no es rara… Frunzo aún más el entrecejo.   — Oh sí… es… ¿Cuál fue la palabra que usó?   — Kawaii…   — ¿Y eso significa…?   — Lindo — me levanto, ella me mira — Y tierno…   — Oh sí… — Blair sonríe — Minerva es una niña tierna… — toma mi mano, comenzamos a caminar — ¿Pero yo lo soy más… verdad? — la miro — Y yo te gusto más… ¿Verdad?   — Blair… Un extraño escalofrío recorre mi cuerpo, es extraño tener a Blair de la mano…   — Porque yo soy más bonita… soy más bonita que Minerva… — me sonríe — Nadie nunca dice que Minerva sea bonita…   — Pues…   — Tú una vez dijiste que ella era la más fea del universo…   — Lo dije… Siento un nudo en el estómago.   — Y también dijiste que es tonta… — Blair sonríe — Que no sabe multiplicar aún…   — También lo dije… Bajo la mirada ¿Qué he hecho? He provocado que se burlen de ella.   — Yo soy mejor que ella… — miro a Blair — No entiendo por qué hay personas que piensan que ella es genial, no es genial, ni siquiera es bonita o inteligente… — abro al máximo los ojos — Sacó más nota que yo en el examen de ciencias, pero es porque tenía catarro y no logré concentrarme, no tiene sentido que ella esté entre los diez mejores alumnos… — frunce el entrecejo — Le dije a mi papá que hable con el director de la escuela, deben de subirme los puntos que me faltaron por culpa de mi catarro, no es posible que esa fea esté encima de mí…   — ¿En serio hiciste eso? La miro con confusión.   — Es que no fue justo… — Blair se cruza de brazos — Ella es tonta, no puedo estar debajo de una tonta que se viste como caricatura…   — Conejo no es tonta… — frunzo el entrecejo — Ella es muy inteligente, ama la literatura, la historia y las ciencias… es muy buena en eso… además de que es muy buena en música… ella…   — Yo también tengo talentos, canto bonito…   — Sí, pero…   — ¿No crees que tenga talento…? Hace un puchero.   — ¡No dije eso! — me apresuro a decir — Conejo… ella es simplemente… ella…   — Me gusta el apodo que le pusiste… es tierno… — sonríe — Es kawaii…   — Siempre le he dicho así…   — ¿Y a mí no me pondrías un apodo? Pregunta, abrazándose con más fuerza a mi brazo.   — No se me ocurre ninguno… Conejo simplemente surgió…   — Entonces a mí también dime Conejo…   — No puedo — la miro — Es algo solo de Conejo…   — Oh… — hace un puchero — Entonces no estaba en lo correcto… — baja la mirada — Sí la prefieres a ella…   — No… no es eso…   — Sabes… — nos miramos — Siempre me has gustado… — sonríe — Y pensé que yo también te gustaba…   — Sí me gustas…   — ¿Entonces por qué prefieres a Minerva?   — No la prefiero…   — Sí lo haces…   — Si la prefiriera… ¿Crees que estaría aquí? — frunzo el ceño — Me perdí su recital de música, le mentí, rompí un juramento… solo por ti…   — ¡Entonces sí soy más importante! — Blair da unas palmaditas, sonríe de oreja a oreja — ¡Oh! ¡Daniel…! — me abraza el brazo izquierdo, siento un nudo en la garganta y escozor en los ojos — Me alegra saber que dejaste a esa niña rosa por mí…   — Sí… — me zafo de su agarre, ella me mira — Creo que ya me tengo que ir… — miro mi reloj, son las siete y media, falta una hora para que acabe el recital — Papá vendrá por mí…   — ¿Tan temprano? — comienzo a caminar — Pero aún no cantamos “Feliz Cumpleaños” ni soplo mis velas…   — Me tengo que ir… — la miro — Me divertí… pero tengo que irme…   — ¿Es por Minerva? — frunce el entrecejo — ¿Te vas por ella?   — Blair…   — Su recital ya debe de estar por la mitad, no lograrás verla Se cruza de brazos.   — ¿Sabías a qué hora era su recital? Pregunto, no puedo creer que mis compañeros de clases sean tan chismosos.   — Sí — contesta Blair — Minerva “Invitó” a todo el salón, menos a mí… — me mira fijamente — Sabía que algunos de nuestros compañeros irían porque Minnie les agrada y logró convencerlos… — rueda los ojos — Así que cambié la hora de mi fiesta… — sonríe — Y nadie excepto Joseph ha ido a verla — suelta una carcajada — Creo que ella no es tan popular como pensó… no como yo…   — Blair…   — Incluso tú estás aquí… — me mira fijamente — Porque también me prefieres en vez de a ella… porque yo te gusto…   — Me gustas… — la miro, ella sonríe — Pero Conejo sigue siendo mi mejor amiga…   — ¡Daniel! — intenta detenerme — ¡No puedes irte!   — Claro que puedo La miro, ella aprieta mi brazo derecho.   — No, porque tú me preferiste…   — Pero… — miro hacia la casa — Conejo…   — De todas formas, su recital ya habrá acabado — la miro — Mejor quédate… y disfruta de la fiesta conmigo…   — Yo…   — ¡Daniel! Detrás de mí aparece Tyler con el resto de chicos y las amigas de Blair.   — ¡Niñas! — Blair abraza mi brazo derecho — Miren quien es ahora mi novio…   — ¡Uhhhh! Ríen sus amigas.   — Eres mi ídolo Ríe Tyler.   — Y me dio un beso… Blair suelta unas risitas, todos comienzan a felicitarla… no me siento bien… no es agradable esta situación. Debería de irme, debería despedirme e irme. Blair no es tan bonita ahora que la veo bien, hay algo malo en ella. Minnie en cambio es bonita, debajo de todos sus adornos, ella es buena persona y me quiere de forma desinteresada… ¡Lo arruiné todo!   La fiesta terminó. Blair sopló las velas y abrió todos sus regalos, no agradeció por ninguno de ellos. A todos los invitados nos regalaron una tajada de pastel, una bolsa repleta de dulces y un teléfono celular con cámara y a colores. Me hubiese gustado emocionarme, pero no lo logré, ni siquiera teniendo a Blair Hopkins abrazándome y dándome besos en la mejilla ¡No logré emocionarme! Ni un poco… no pude… no de esta forma… sabiendo que herí a Minnie…   — Ya llegamos… Dice Harry, apagando el auto, hemos venido en un incómodo silencio.   — ¿Debería ir a ver a Conejo?   — No creo que quiera verte… — le miro, siento un nudo en la garganta — Se puso muy triste al ver que no fuiste…   — ¿Lloró…?   — Estuvo a punto de no volver en el intermedio… — bajo la mirada — Pero Esmeralda la convenció…   — Yo…   — La heriste Daniel… — desabrocha su cinturón — Ahora hazte responsable de lo que hiciste…
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