Capítulo 10

2872 Words
Capítulo 9   Ha llegado el lunes, no he visto a Minnie en el resto del fin de semana. Los domingos siempre son de “Mejores Amigos”, pero ella nunca apareció, ni siquiera llamó, y yo no tuve el valor de llamarla o ir a su casa. Sé que la lastimé, sé que la herí, que debí de ir a ver su recital ¡Lo había prometido! Pero fui egoísta, quise ir a la fiesta de Blair pese a que sabía la importancia que tenía el recital para Minnie ¡Y no me importó! Sé que fue mi elección, que quise ir, que creí que era lo correcto ¡Y aún lo sostengo! Tenía derecho de hacer lo que yo quisiera, de elegir ¡Pero eso no quita el hecho de que lastimé a Minnie! Quisiera haber podido hacer todo lo que quería sin tener que sentirme preocupado. Me levanto de la mesa, he hecho una carta a Minnie pidiéndole disculpas, supongo que esto bastará, además que la pinté de rosado y utilicé mucha escarcha. Bajo las escaleras, mi hermano ya se ha ido, él se va con Esmeralda en su auto, yo soy pobre y me tengo que ir en el autobús con Minnie. Me siento en mi habitual asiento y espero a que mi madre me sirva el desayuno. Tengo que pensar bien qué le diré a Minnie, ella debe de entender que necesitaba hacerlo ¡Ahora tengo novia! Ella debería de alegrarse por mí ¡Es mi mejor amiga! Yo me alegraría si ella tuviera novio. Además, Minnie me ama, ella se sentirá feliz de que yo esté feliz y esto quedará como un episodio más en nuestras vidas.   — ¿Has hablado con Minnie? Pregunta mamá, niego con la cabeza.   — Hablar o intentar razonar con alguien que es presa de una emoción muy fuerte es contraproducente — digo, mamá me mira con una ceja alzada — Me refiero a que si intentaba disculparme con Conejo mientras ella siguiera enojada, probablemente lo hubiese empeorado… — ruedo los ojos, mi madre debería de leer más — Así que hoy, ya habiendo pasado veinticuatro horas del altercado, hablaré con ella… — le muestro mi carta, ella la toma — Le preparé una carta con un poema sobre su broche de conejo — señalo — Y si eso no funciona, le regalaré lo que me queda de dulces de la fiesta de Blair, hay muchas de las barras de chocolate que le gusta…   — Bueno… — mamá me devuelve mi carta, la guardo con mucho cuidado — Espero que eso funcione… — asiento — Porque Minnie estaba realmente triste…   — Lo sé… — termino mi cereal — Pero la conozco bien, sé que se le pasará, como aquella vez en la que accidentalmente rompí su lápiz de Hada, no me habló en toda una tarde…   — Bueno… — mamá levanta la mesa — Esto no es como un lápiz…   — Por eso son los dulces, esto servirá Sonrío, mamá no dice nada más. Tomo mi mochila y salgo de la casa, el camino hacia la parada del autobús es suficiente para pedirle disculpas ¡Solo espero que no me pida mi nuevo teléfono a cambio! Minnie es muy inteligente a la hora de pedir indemnizaciones. Toco el timbre de su casa…   — Daniel… La puerta se abre, es Laura.   — Hola Laura — saludo — ¿Y Conejo? Es tan raro que ella no me reciba, lo usual es que me espere en la ventana para salir corriendo cuando vengo por ella ¿Por qué no lo hizo? Supongo que por la misma razón por la que no tuvimos un “Domingo de Mejores Amigos”. Creo que necesitará un día más para calmarse…   — Ya se fue… Abro al máximo los ojos ¡¿Qué?! ¡¿Sola?! ¡¿Cómo es eso posible?! No me lo creo, ella no va a ningún lado sin mí, excepto al baño, a menos que nos duchemos… ¡Pero ella nunca me deja! Frunzo el entrecejo, esto es raro… creo que necesitaré más dulces…   — Oh… — la mujer me mira, me dedica una pequeña sonrisa — Entonces ya me voy… Comienzo a caminar. Es muy raro caminar solo, sin Minnie colgada de mi brazo ¿Por qué se fue sin mí? No lo entiendo ¡Ya tuvo un día para superarlo! De seguro sus amigas le dijeron que me vieron en la fiesta de Blair, debe de saber que fui porque quería estar con Blair, debe de saber que… preferí a Blair antes que a ella… Llego a la escuela, el camino se me ha hecho eterno. No he podido hablar de los nuevos capítulos de Power Rangers, o hablar de cómo Bob Esponja y Los Padrinos Mágicos se están volviendo aburridos, o de ese aburrido programa llamado “Los X”, salvo “El último Maestro del Aire”, el dos mil cinco está dejando mucho qué desear en lo que a dibujos animados respecta. En fin… ha sido un eterno viaje en bus, casi me quedo dormido por no poder hablar con nadie. Camino por los pasillos, mi corazón comienza a latir a toda velocidad. Tengo planeado el entregarle la carta, recitarle el poema en voz alta delante de toda el aula, ganándome muchas burlas y quizá el enojo de Blair, y luego darle un chocolate ¡Solo uno! Si no me perdona al instante le entregaré otro. Llego al aula, trago saliva… Minnie está sentada en nuestra mesa habitual en el centro del aula. Ella ocupa el asiento de la izquierda, es zurda, pero principalmente se coloca ahí para abrazar mi brazo izquierdo ¡¿Por qué el izquierdo?! Desde que tengo cuatro años he tenido que aprender a vivir como manco. Suelto un suspiro, esto significa que todo está bien. Sonrío, lo sabía, no necesitaba de tanta tontera, ella está bien y esperando por mí… entro en el salón…   — Hola Minnie… Me detengo en seco… ¡¿Quién rayos le dijo que podía sentarse en mi asiento?!   — Hola Joe… Minnie le sonríe, el cuatro ojos le corresponde ¡Inaudito! ¡Me demoro diez minutos y ese tarado ya está intentando ocupar mi lugar! ¡¿Qué rayos?! Camino hacia mi asiento con los puños cerrados, solo una persona puede sentarse en esa mesa y soy yo… Minnie abraza el brazo izquierdo de Joseph…   — ¡Daniel! Escucho a Tyler, este empuja a Louis del asiento de al lado. No me muevo, estoy estático, ni siquiera siento la mano de Tyler arrastrándome hacia la silla ¿Qué ha pasado? Minnie ni siquiera me ha mirado, solo se dedica a seguir conversando con él… abrazada a él…   — ¿Me estás escuchando? Pregunta una voz, doy un salto… es Blair.   — ¿Qué pasó…? No quiero voltearme, detrás de mí están ellos… no quiero verlos…   — Te pregunté si el viernes querías ir al cine… nos llevarán mis padres…   — Eh… No puedo, es primer viernes del mes, será día de juegos, horas y horas de Mario Bross o Mario Kart. No puedo faltar a eso, no de nuevo, eso solo haría que Minnie se moleste más conmigo y… no quiero que se enoje más conmigo. Miro a Blair, ella me mira sonriente. El viernes de juegos es una tradición, todos los primeros viernes del mes descargamos todo nuestro estrés con los videojuegos, luego mamá pide KFC para ambos, un balde solo para los dos ¡Es un día tradicional! Minie y yo lo hemos hecho desde que tenemos cuatro años… no creo que sea correcto que…   — Vamos el viernes… Suelta Minnie, me giro, ella sigue abrazada a Joseph y sonríe.   — Entonces le diré a mi mamá que nos lleve, de verdad te gustará…   — Genial… Minnie sonríe aún más ¡Y no me mira! ¿Me está ignorando? ¡¿Quién se ha creído?! ¡Es viernes de juegos y Kentucky!   — ¿Daniel…? Pregunta Tyler, dándome un codazo.   — No puedo… — contesto, mirando a Blair — Estoy castigado…   — ¿Qué? — me mira con puchero — ¿Qué hiciste?   — Mentir… Contesto, mirando de reojo a Minerva… está jugando tres en raya con Joseph.   — Oh… bueno… ya será para la próxima… — asiento — ¿Dany…?   — ¿Qué…? Pregunto, viéndola… me da un beso en la mejilla… El aula entera comienza a ulular, mis mejillas se encienden y sonrío. La maestra entra en el aula, la clase de matemáticas comienza…   — Promételo… Escucho susurrar a Minnie, mi cuerpo se estremece.   — Prometido… Me vuelvo a girar, Minnie y Joseph entrelazan sus meñiques…   — ¿Señor Knight? Me vuelvo a girar… esto es tan extraño…   Llega el recreo. Mi día sin Minnie ha sido… ¡Excelente! ¡Jesús! ¡¿Cómo nunca antes había hecho esto?! Se siente tan bien poder usar mis dos brazos ¡Poder estar con mis amigos! Hablar con ellos de cosas de hombres, de cómo “Cuatro Brazos” es mejor que “Fuego” pero que ninguno es tan genial como “XLR8” ¡Cosas de hombres! ¡Ya no más conversaciones sobre Bratz! ¡Gracias Dios! ¡La libertad me sienta muy bien! ¡La amo! Si hubiese sabido que romper una promesa iba a ser la solución a mis plegarias… ¡Las hubiera roto desde hace años!   — Miren a las locas de las cuerdas… Señala Tyler, riéndose. A unos cuantos metros de nosotros están Minnie y sus amigas, están jugando a saltar la cuerda como siempre mientras cantan canciones. Esto es bueno, cada uno haciendo más amigos ¡Es genial! Estamos madurando…   — Creo que te haré caso y subiré videos a esa página de youtube…   — Eso sería genial Tyler comienza maniobrar con su balón.   — Sí, no he visto muchas personas subiendo videos musicales… — asegura Louis — Además, cantas muy bien   — Lo sé — sonrío, tomando el balón — Es que soy el mejor…   — Eres mi ídolo — Tyler atrapa el balón — Y ahora eres novio de Blair Hopkins…   — ¿Qué se siente tener novia? Pregunta Francis.   — Normal… creo… pensé que se sentiría distinto… ya sabes… estar juntos todo el día, abrazados, besos, cursilerías al oído…   — ¿Cómo lo que hacías con Minnie? Pregunta Louis, le miro.   — No… esto es distinto, con Minnie no era ni de cerca como lo que hago con Blair… aunque apenas llevemos un día juntos…   — ¿Por eso que ahora no te habla? — pregunta Tyler, soltando otra risa — ¿Le contaste que ahora Blair es tu novia?   — No… — la miro, ahora están jugando con una extraña liga blanca — Pero supongo que Abby y Rachel ya le fueron con el chisme   — Que alivio… ahora por fin estarás solo… Tyler me palmea la espalda.   — Sí… Me río ¡De verdad es un alivio! Por fin tendré libertad, por fin podré estar con mis amigos ¡Incluso con Blair! No más conejos rosas ¡No más conejo! Es lo mejor que me pudo pasar ¡Definitivamente! En serio, de haber sabido que solo se necesitaba romper una promesa para poder librarme de Minnie ¡Lo hubiera hecho antes!   — ¿Entonces están peleados? Pregunta Louis.   — ¿Hasta cuándo durará tu libertad? Pregunta Francis.   — No sé — me encojo de hombros, Tyler suelta una risotada — Pero espero que dure mucho tiempo… — suelto una carcajada, maniobrando con el balón — No me urge que Minnie vuelva a hablarme… — Pero ella es tu mejor amiga — me recuerda Louis — Están juntos desde el pre—escolar — asiento, Minnie está riendo con sus amigas — ¿En serio no te importa estar peleado con ella? — Obvio que estoy bien — contesto sonriente — ¡Libertad! — grito — Mira mi brazo… — alzo el brazo izquierdo — ¡No tiene un Conejo enganchado! — ¿No la extrañarás? Pregunta, frunzo el entrecejo. Miro a Minnie, de nuevo está saltando la cuerda con sus amigas. No, no la extrañaré. Es decir, nos conocemos desde los cuatro años, siempre hemos estado juntos ¡Hasta hemos tomado la siesta juntos! ¡Y seguimos duchándonos juntos! La última vez fue el anterior fin de semana. He tenido mucho de Minnie por toda una vida, no creo que la vaya a extrañar en los próximos días, no la necesito. No voy a extrañar tenerla abrazada y enganchada a mí todo el santo día, no extrañaré sus gestos lindos y manipuladores, no extrañaré su explosión de Conejos rosas y no extrañaré sus mejillas enormes, solo extrañaré mi tarea hecha... — No — contesto con seguridad — Además… — Minnie comienza a cantar una nueva ronda — Ella no puede vivir sin mí… vendrá corriendo a abrazarme en cualquier momento… — ¿Por qué estás tan seguro? — Porque ella me quiere mucho — contesto, cruzándome de brazos — Estoy cien por ciento seguro de que en cualquier momento vendrá a suplicar mi atención…   Faltan unos cuantos minutos para el final de la clase ¡¿A quién se le ocurre enseñar historia a la última hora?! ¡Qué horror! Mi cerebro se está durmiendo, ya me quedó bien claro lo del Bill of Rights, debo de haberme leído varios libros de ello en la biblioteca. Solo unos cuantos minutos más y por fin podré volver a casa… ¿Minnie irá conmigo? No me ha hablado en todo el día, se la pasó con Abby y Rachel ¡Y Joseph! ¡¿Por qué él quiere ocupar todos mis puestos?! Solo una persona puede estar al lado izquierdo de Minnie ¡Y ese soy yo! Él puede ir a su lado derecho, pero el izquierdo es mío… Aún debo de darle su tarjeta a Minnie, tal vez eso haga que me hable ¡No es que quiera que me hable! Es solo que… me aburro… ¡Además dejaron tarea de lenguaje! Creo que seré piadoso con ella y le diré que le condono dos meses de alquiler de mi brazo a cambio de mi tarea hecha a tiempo ¡Ella aceptará! Siempre acepta…   — Y para finalizar, indicaré las parejas para el trabajo de historia “Una presentación sobre la enmienda sobre Derechos Humanos” — dice el profesor, tomando la lista de alumnos — Rogers y Travers… — dos alumnos chocan las palmas — Higgins y… Muller   — Dios… — dejo caer mi cabeza sobre la mesa, el profesor sigue dictando los nombres — Ya termina con mi sufrimiento…   — Knight y… — sonrío, ya sé con quién — Su siempre única pareja… Sánchez…   — ¡Profesor Philips! — alzo la cabeza, Minnie tiene la mano alzada — ¿Puedo ser compañera con Joseph? ¡¿Qué?! ¡¿De qué diantres está hablando esta niña?! Siempre ¡Siempre! Hemos sido compañeros en proyectos escolares ¡Somos la dupla perfecta! Yo le doy la información, ella arma el trabajo ¡Yo juego videojuegos! ¡Ha sido así durante años! ¡¿Qué demonios?!   — ¿Eh…? — el profesor mira su hoja — De acuerdo, entonces Knight será con Harrison…   — ¡Sí! — grita Tyler — ¡Seremos equipo! Miro a Minnie, ella juguetea con su lápiz sin mirarme ¡¿Qué rayos le sucede?! La campana suena…   — ¡Tengan un buen día niños! El profesor nos agita la mano mientras salimos del aula.   — Daniel, vámonos… Blair extiende su mano hacia mí.   — Espera… — Minnie termina de guardar sus cosas — Debo de… No le digo nada más, Minnie camina hacia la salida.   — ¡Daniel! Escucho la voz de Blair, corro fuera del aula ¡¿Qué rayos está pasando?!   — Conejo… — diviso su broche de conejo — ¡Conejo! — no se detiene, está a unos metros de mí — ¡Conejo! — todos en el pasillo se giran a verme — ¡Conejo! — corro más rápido — ¡Conejo!   — ¡Ay! La tomo del brazo, ella me mira con el entrecejo fruncido.   — ¿Por qué te vas? — pregunto, soltándola, Joseph la coloca detrás de su cuerpo — ¿Conejo…?   — Se irá conmigo… Contesta Joseph.   — ¿Qué…? — suelto una risita — Conejo, sé que estás molesta, pero… — busco en mi mochila — Toma… — extiendo mi tarjeta, está algo arrugada — ¿Conejo…?   — No la quiero… — Minnie me la arrebata y la rompe, abro al máximo los ojos — Vámonos Joe…   — ¿Conejo…? — recojo los pedazos de mi tarjeta, pasé horas haciendo esto — ¡Minnie! — corro tras ella, la detengo — Minnie… — jamás le digo por su nombre — Yo… yo… — me muerdo la lengua — Lo… lamento…   — Vámonos Joe… Minnie toma el brazo izquierdo de Joe, mi pecho se contrae.   — Minerva… — la vuelvo a detener — ¿Qué… qué pasa…?   — ¿Qué pasa? Pregunta Joseph, mirándome con severidad. No entiendo nada ¡¿Qué rayos está pasando?!   — ¿Minnie…?   — Ya no somos amigos Daniel… Fin de la primera temporada
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