Capítulo 11

1412 Words
Segunda Temporada Capítulo 10   ¿Qué acaba de decir? ¿Lo dice en serio? ¿Lo ha dicho en serio? No hay rastro de broma en su mirada, sigue con el entrecejo fruncido y tiene la mano de Joseph sujetada con fuerza. Minnie ha estado enojada conmigo muchas veces. Una vez rompí una muñeca Barbie, me golpeó con uno de sus libros de Harry Potter. En otra ocasión arruiné su escultura de macarrones, me llamó “Idiota” y arrancó de mi cuaderno la tarea de ciencia. También, una vez, me burlé de su disfraz de Halloween, no me habló hasta el día siguiente y no me dio ninguno de sus dulces… no me habló en toda la noche… y se sintió horrible… Ella jamás me ha dicho algo como esto, no de esta forma, no con tanta seriedad, con tanto enojo… trago saliva… creo que… habla en serio… Minnie me dedica una última mirada, se da media vuelta y se va de la mano con Joseph. Miro mi tarjeta destrozada, el poema sobre su broche de conejo me tomó horas, encontrar todos los materiales rosados para la tarjeta me tomó un par más… romperla le ha tomado unos segundos… creo que lo merecía. Mi pecho se vuelve a contraer… me siento raro… creo que me dará un infarto…   — ¡Daniel! — miro a un lado, es Blair — ¿Qué eso…? — me arrebata uno de los pedazos — ¿Una carta de amor para Minnie?   — No es una carta de amor… — le quito el pedazo, guardo ambos trozos dentro de mi mochila — Era… una carta de perdón…   — Mmm… — la miro — Tyler me contó que estás peleado con Minnie… — toma mi brazo derecho — ¿Es porque no fuiste a su recital? — comenzamos a caminar — Que infantil es esa niña… además de mala amiga…   — ¿Mala amiga?   — Claro — Blair sonríe — Ella debería de entender que tú querías ir a mi fiesta, no a su recital… — toma mi mano — No debería de hacer tanto drama… Frunzo el entrecejo ¡Eso no es cierto! Minnie no es mala amiga ¡Para nada! El recital se planeó hace meses ¡Meses! Y si yo no hubiera golpeado a ese chico con el trombón ¡Hubiese tocado el piano! Y hubiese faltado a la fiesta de Blair… y Minnie hubiera estado en el público… Porque se supone que es algo importante para ambos… iba a ser mi primer recital… y hubiese querido que todos fuesen a verme… porque siempre he querido tocar música en frente de una multitud… Pero golpeé a ese chico, Minnie tuvo que reemplazarme, y el momento importante se volvió de ella, porque siempre ha querido estar al frente en una orquesta, porque su sueño es llegar a la sinfónica… ¡Lo arruiné todo! El mal amigo soy yo ¡Ni siquiera sabía que el cumpleaños de Blair era por estas fechas! Lo arruiné todo… merezco el enojo de Minnie… ¿Cómo soluciono esto?   — Debo de hablar con ella…   — ¿Qué…? — me zafo del agarre de Blair — ¡Daniel! Corro fuera de la escuela, aún tengo tiempo de tomar el autobús, aún no se debe de haber ido. Debo de hablar con ella, disculparme con sinceridad, decirle que tiene toda la razón para odiarme y rechazarme como equipo de proyecto, de no hacerme las tareas y si quiere puede golpearme con todos sus libros de Harry Potter ¡Pero debo de disculparme! ¡Porque Minnie es mi mejor amiga! Subo al autobús, diviso a Minnie y Joseph en nuestro asiento, la sensación de infarto regresa, debo de decirle a mi mamá que me lleve a un cardiólogo… Me siento varios asientos detrás de ellos, cuando el autobús llegue a nuestra parada le diré todo lo que tenga que decirle ¡No puedo dejar que ella esté enojada conmigo! ¡No puedo! Mamá tenía razón, esto no es como un lápiz, esto no se siente como las tantas otras veces en las que Minnie se ha enojado conmigo, y esta vez soy consciente de que sí he hecho algo malo… bueno… medianamente malo. Faltar a una promesa no parece algo tan trascendental, menos para unos niños de diez años como nosotros, pero es que ese es el punto, para nosotros sí es algo trascendental… sobre todo porque hemos sido mejores amigos desde muy pequeños…   — ¡Eres muy chistoso, Joe! Cierro los puños ¡¿De verdad me va a dejar?! ¡¿A mí?! ¡¿Por el tarado ese?! No creo que Minnie haya hablado en serio con lo de dejar de ser amigos, debo de hablar con ella y disculparme como se debe, es la única forma para que todo vuelva a la normalidad y yo pueda volver a tener paz interna. Tal vez esto no es como las otras veces en las que ella se ha enojado conmigo, pero sé que se solucionará como las otras veces… miro mi mochila… la tarjeta está rota… espero que de verdad todo se solucione… El autobús se detiene, somos cuatro los que nos bajamos en esta parada. Tomo con rapidez mis cosas y avanzo por el pasillo del autobús. Minnie se levanta de su asiento junto con Joseph, siguen de la mano. Aprieto los puños, me cuelgo la mochila al hombro y salgo del autobús a toda velocidad.   — Conejo… — ella no me hace caso, avanza junto con Joseph — ¡Conejo!   — Yo le agrego chispas de chocolate a mis waffles… Dice Minnie, Joseph asiente.   — Suena rico…   — ¡Conejo! Los sigo.   — Te prepararé unos cuando vengas, tenemos que hacer el proyecto de historia   — De acuerda, entonces traeré chocolates   — ¡Sí! ¡Chocolate!   — ¡Conejo! — ninguno de los dos me hace caso — ¡¿Qué no me escuchas?! — me detengo, ellos siguen avanzando — ¡Conejo! — siento una presión en la garganta, creo que me dará un resfriado — Conejo… Sigo mi camino, Minnie y Joseph no dejan de hablar sonrientes ¡¿Qué rayos está pasando?! definitivamente no es como otras veces, Minnie realmente está enojada conmigo. Entro en mi casa, saludo a mi madre con un asentimiento y subo las escaleras, necesito dormir un poco… tal vez así me sienta mejor…   — ¿Qué haces en mi habitación? Le pregunto al mocoso, está jugando con mi PlayStation.   — Juego…  Contesta sonriente.   — Pues lárgate… — apago el televisor — Quiero dormir   — ¡Ey! — los ojos de Henry se llenan de lágrimas — ¡¿Por qué eres malo conmigo?!   — ¡Solo lárgate!   — ¡Daniel! — mamá aparece — ¿Qué sucede?   — ¡Dile a tu hijo que deje de tocar mis cosas sin permiso! — contesto, desconectando los mandos — ¡Y tú deja de prestarle mis cosas cuando no estoy!   — ¡Daniel! Mamá me mira con severidad, suelto un suspiro.   — Lo siento… Ruedo los ojos, dejo caer mi mochila al suelo.   — ¿Cómo estuvo tu día? La miro, me encojo de hombros.   — Bien… No quiero mirar a mi mamá, sabrá que miento. No me siento bien, me siento extraño, como resfriado, definitivamente tengo que ir a un cardiólogo. Minerva no me quiso hablar en todo el día y me ignoró de forma nada agradable. Entiendo que esté molesta conmigo y entiendo que esa es su forma de hacérmelo saber, pero creo que ha sido demasiado para mí… me ha dolido…   — ¿Hablaste con Minnie? Alzo la mirada, miro a otro lado.   — No… — contesto, abriendo mi mochila y sacando los dos trozos de mi tarjeta — Conejo no quiere hablar conmigo…   — Danny…   — Y… me estuvo ignorando todo el día… Dejo mi tarjeta destrozada en mi escritorio.   — Oh… Daniel… — miro a mi madre — ¿Estás bien…?   — Sí… — sonrío, siento el rostro tieso — Lo estoy…   — ¿Estás seguro?   — Sí… — bajo la mirada — Esperaré a que se le pase el enojo… — miro por la ventana — Dile a Henry que venga… — me giro — Quiero jugar con él y el PlayStation…   — Sí… — mamá me sonríe — Hijo… — la miro — Todo estará bien…   — Lo sé… — miro por la ventana, Joseph está saliendo de la casa de Minnie — Todo estará bien…
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD