Erior. Miro a Mark, luego él a mí. Y se siente la incomodidad del silencio entre nosotros y la rubia que nos hizo la pregunta. —Um, la verdad... No que yo recuerde. —Responde con seriedad mi hermano, antes de darse la vuelta y entrar al baño de nuevo. —¿Qué haces? —Indago, dando vuelta a la silla. Observando como Mark toca puerta por puerta hasta que se detiene en la fondo. Toca tres veces debido a que la puerta tiene seguro. Se ríe con cinismo antes de intentar abrir la puerta por la fuerza, agarro con fuerza las ruedas deseando con toda mi alma que no logré abrirla. Miro directo al suelo y retengo las ganas de reírme cuando la veo pasar por debajo del cubículo, hacía el que tiene a un lado. Escapando de mi hermano quien logra su cometido segundos después que la chica se esconde en

