Mia. —¿¡Enserio Mia!? ¿Enserio? Allek camina de un lugar a otro con la cara roja, lleno de ira, al parecer no le es de su agrado el hecho de que le partiera la naríz a un estúpido abusivo que me tocó el trasero cuando salía del baño de caballeros. Pero claro, no le hicieron nada al viejo asqueroso solo porque estamos en un país ajeno y súper machista. Por mera suerte salí impune de esta. Porque al parecer ser una extranjera ayuda de mucho cuando se trata de agresión, en el país hay una ley que permite nuestra protección y aislamiento de ser necesario para nuestro bien. Obvio yo dije la verdad y de inmediato se hicieron los tontos, para no tener conflictos internacionales. Logrando así que el pervertido hombre quien resulta ser gerente de no sé qué tienda importante de este país, sal

