Susan —No estaba actuando. Él no estaba actuando. Esas tres palabras rebotaban en mi cabeza como una pelota de goma. Me pasé la noche mirando el techo de la habitación de Matthew, escuchando su respiración rítmica al otro lado de la frontera de almohadas. Porque sí, de nuevo puse las almohadas. Solo que en estos momentos no sé si lo hago por él o por mí. ¿Qué significaba eso? ¿Que proteger mi integridad física era parte de su ética profesional de jefe? ¿O que realmente le importaba si yo me hubiese quemado de esa manera tan tonta? Mi cabeza no deja de pensar, no puedo dejar de imaginar crear escenarios un tanto desastrosos, con todo esto en mi cabeza. Solo espero no seguir confundida, porque de lo contrario, siento que me voy a enloquecer. Al despertar, él no estaba a mi lad

