—Ven aquí. —La voz profunda y ronca de Tobal llegó a los oídos de Kalha perfectamente. Ella lo miró por un momento a los ojos sin mover un músculo, se le hacía raro verlo serio e imponente como siempre, pero con la guardia baja. Suspirando lentamente para que él no lo tomara a mal, se acercó y Tobal como siempre se inclinó para estar más cerca y que así ella pudiera escucharlo bien. —Mmmm. —Kalha gimió por el repentino agarre, Tobal la ha pegado por completo a su musculoso cuerpo. Ella vio esos ojos azules profundos, ese gesto duro que no deja ver detalladamente el hermoso físico que tiene. Es como si con su mal gesto evitara que cualquiera pudiera ver lo bello que es, cosa que con ella evita hacer, pues sabe que es guapo a morir. Kalha se tensó al sentir el enorme cuerpo de su pareja p

