CAPÍTULO 39 ZACK BENNET Me senté en aquel mirador, con una cerveza en mi mano, bajando del coche, Nunca sabríamos hasta donde las personas son capaces de llegar, ¿Ha donde se llega cuando se sufre? ¿Ha donde se llega cuando en realidad, las cosas no parecen seguir en nuestras manos? Me adentré a casa, para caminar hacía en donde se encontraba mi oficina, directamente al cuadro que Rebecca me habría dado, miré la pintura. Ella en algún momento habría sentido algo por mí, ahora lo que ella parecía sentir por mí era solo odio. No quería que ella me odiara, ¿Cómo podría frenar su dolor? ¿Cómo podría llegar a frenar su odio? No quería seguir sintiendo su odio. —Así que aquí estás —, Escuché, me giré para ver a Renata, ella se sentó encima del cofre de mi auto, le miré —, ¿Te escondes?

