—Camila... —susurra Dylan, mirándome con una expresión tan intensa que casi me hace olvidar lo que estaba pensando. Me doy la vuelta para enfrentarlo. Sus ojos brillan con esa mezcla de encanto y sinceridad, y aunque sé que me está buscando una respuesta, me cuesta encontrar la correcta. Estoy completamente distraída por su presencia, por lo que me está pidiendo. —Entonces... ¿Crees que deberíamos quedarnos juntos esta noche? —susurra, con esa mirada que parece iluminar sus ojos grises, como si fueran estrellas, y aunque sé que es una metáfora escalofriante, no puedo evitar quedarme atrapada en su brillo. Sus palabras me hacen respirar hondo, pero me siento obligada a dar una respuesta lógica, aunque no la sienta completamente en mi corazón en este momento. —No es importante si creo qu

