—¿Estás bien? No te ves muy bien —dice Laryssa, acercándose a mí y extendiendo su mano para tocarme la frente—. Quizás no fue una buena idea que vinieras a esta hora. Cariño —se dirige a Kyle—, ¿te importaría si los dejamos quedarse a pasar la noche? Tenemos muchas habitaciones aquí. ¿Eh? ¿Pasar la noche con la directora general de Gold Corps y el rey del cine? No, no puedo hacer eso... ¡es demasiado abrumador! Aunque he conocido a varios funcionarios y presidentes de empresas, encontrarme con un m*****o de la familia Goldeney es una oportunidad única. Además, me invitó a su casa, aunque solo fuera para recoger a Dylan. Me alegro de haber venido y también de no haber expresado mis sospechas en la llamada telefónica. No sabría cómo enfrentarme a ella si me avergonzara por una sospecha i

