—Hola, jefe —saludó Camila al apresurarse hacia Andréi. Él la observó con una ligera expresión de desaprobación. —¿Por qué tardaste tanto? Llegas tres minutos tarde. —Sí, lo sé. Hice todo lo posible por seguir las normas de tráfico y pensé en la mejor ruta para llegar lo antes posible, pero aún así… llegué tarde. —Olvídalo. Hablaremos de esto más tarde. Me acaban de informar que nos reuniremos con el vicepresidente de Gold Corporation, y parece que llegaremos tarde. A decir verdad, no esperaba reunirme directamente con el vicepresidente. ¿Tienes idea de quién es? Es alguien misterioso, no todo el mundo lo conoce. —¿El vicepresidente de Gold Corporation? —Camila inclinó la cabeza, pensativa—. Sé que la heredera de la familia Goldeney es la presidenta de Gold Corporation. Ha estado en l

