Este tipo de conversación me está dando dolores de cabeza. —Después de un mes y si todavía no has olvidado a ese hombre... Encontraré una manera de hacer que te rindas. Dijo que encontraría una manera de hacerme rendir… ¿Rendirme a qué? Dylan sonríe, y es esa sonrisa dulce e inocente la que me gusta. Se acerca a mí, así que cierro los ojos. —Si un mes no es suficiente para que te olvides de él, te pediré otro mes con un plan diferente en mente. —¿Plan? ¿Qué plan? —pregunto, sintiendo su aliento acariciando mi piel, enviando escalofríos por mi columna vertebral. Mis nervios parecen volverse más sensibles últimamente, todo gracias a Dylan, que nunca deja de divertirme y molestarme casi todos los días. —En lugar de que me olvides, me concentraré en seducirte. Como dije antes, no puedo re

