CAPÍTULO 5

882 Words
Una semana después... El gran día había llegado, todo en el palacio estaba en constante movimiento, las personas que trabajan en el palacio movían y acomodaban cosas. Hoy sería el día en el que me reconocerían como la princesa de Whoshar. Estaba muy nerviosa, esta semana pude aprender muchas cosas y según mi maestro estaba destinada a ser una gran reina, pues en mis clases hice lo mejor por aprender. En mis tiempos libres me la pasaba leyendo y devorando cada libro en la biblioteca que fuera útil para fortalecer mi aprendizaje. Y como lo dije haría todo lo posible y lo estaba logrando. Mis doncellas prepararon todo lo utilizaría, habían escogido un lindo vestido largo que tenía estampado de flores azules, era una combinación de colores que al verla quedé enamorada. La coronación sería temprano y después se haría una gran celebración dónde se haría un gran banquete. Las doncellas me ayudaron a colocarme el gran vestido, me peinaron, combinaron algunos accesorios y demás cosas. Cuando me mire al espejo no me reconocí, me veía diferente, pero sabía que era yo, podría verme diferente, pero seguiría siendo la misma de siempre. El tiempo pasó y la hora llego, nos encaminamos a la salida y me subieron en un auto con algunos guardaespaldas, padre ya se encontraba en el lugar. Todo sería en una iglesia, pues tendría que ser delante de la iglesia y la política. El camino fue algo complicado pues la gente del pueblo se amontonaba para intentar ver quién era. Al llegar al sitio pude apreciar una construcción impresionante, había figuras en los cristales los cuales eran de colores y el sitio estaba adornado con algunas flores de colores. El auto se detuvo y supe que debería bajar ya, había gente fuera de la iglesia más los guardias hacían un camino para que la gente no pasará. Y al fin llegó el momento que esperaban, el consejero de la familia real me ayudó a bajar, las miradas de todos estaban en mí y por un momento me sentí pequeña. Unos me miraban sorprendidos, otros sin alguna expresión clara y eso me hizo asustarme por un momento, pero mi compañero me intento tranquilizar. -No deje que la intimiden, es una princesa y debe portar la corona en lo alto- dijo con su habitual postura que no mostraba expresión alguna. - ¿Y si no les agrado?- dije temerosa. -No deje que esos pensamientos la intimiden, siempre habrá personas que no les agradaremos y eso está bien, solo no se deje llevar, hay personas que la amaran y de eso se tiene que enfocar- dijo mientras me guiaba. -Gracias- dijo sincera. -Hasta aquí puedo seguir, continúe majestad y recuerde siempre porte la corona en alto- dijo asiendo una reverencia para después irse. Me quedé un segundo parada enfrente de dos puertas enormes, habíamos entrado, pero después de estas puertas se encontraba el salón donde sería la ceremonia. Procese las palabras del consejero por unos minutos hasta que di la indicación que podrían abrir las puertas, anunciaron que llegaba y toda la sala se quedó en silencio. Entré con la cabeza en alto y segura de mi misma, más con la expresión más tranquila que pude dar, los nervios se quisieron apoderar de mí en cuanto avanzaba, pero recordé las palabras de mi abuela y del consejero real, así que espante todos los pensamientos malos y me concentre en lo que hacía. Al caminar pude ver dos tronos uno estaba ocupado por el rey y el otro estaba vacío, supuse que la reina no estaba en el reino o algo parecido. Había un señor mayor con una túnica blanca atrás del rey, por lo que supe que era el padre de la iglesia. Caminé y me quedé a unos pasos considerables del trono e hice una reverencia. Padre hizo una señal con su mano y pude pararme. El padre se colocó en medio de los dos tronos y a si dios inicio a la ceremonia.-Estamos hoy todos aquí reunidos, porque la vida y Dios nos han traído de vuelta a la corona perdida de Whoshar y todos aquí serán testigos de lo que pasará hoy. Pues nuestra princesa no ha nacido aquí por motivos que muchos sabemos y por ello será bendecida hoy y se le otorgará oficialmente el título que le fue concedido desde antes de nacer. -¿Leonor Dankworth Fernsby de Whoshar juras solemnemente cumplir con tu papel de princesa y llevar siempre en alto el título que se te está otorgando y ver siempre por tu pueblo?- -Lo juro- dije colocando mi mano izquierda en mi corazón. De un momento a otro el rey se paró del trono y se paró enfrente de mí. -Yo Álvaro David II Dankworth Berrycloth rey de Whoshar te reconozco a ti Leonor Dankworth Fernsby como mi hija la princesa perdida de Whoshar y te doy mi bendición- Las personas se quedaron asombradas y yo hice una reverencia ante eso. -Por el poder que me fue otorgado te declaro a ti Leonor Dankworth Fernsby princesa de Whoshar, tu pueblo se inclina ante ti como muestra de respeto- dijo colocando una corona en mi cabeza para después hacer una reverencia. - Su alteza a sus órdenes- dijeron todos mientras se inclinaban y hacían reverencia.
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